ALUMNOS Y PROFESORES, EN PIE DE GUERRA

El Conservatorio Superior no sabe ni cuándo ni dónde empezará las clases

Su edificio está en obras y el Consell les pide retrasar el curso hasta noviembre

El edificio del Conservatorio Superior de Música de Castellón está en obras y cerrado sin plazos concretos.
BATISTE SAFONT

CRISTINA GARCIA

No saben ni cuándo ni dónde empezarán las clases. Alumnos y profesores del Conservatorio Superior de Música de Castellón (CSMCS), a 12 días de la fecha prevista para su vuelta al cole, se han encontrado con las puertas cerradas del centro de la plaza Fadrell, a causa de unas obras en la cubierta para evitar las filtraciones de agua, que van con retraso sobre los plazos marcados y que han dejado sin luz, servicios ni aulas a la comunidad educativa, unos 500 estudiantes y 90 docentes. Y están en pie de guerra. La dirección ha convocado un claustro extraordinario para este mismo lunes para debatir la propuesta de la Conselleria de retrasar el inicio del curso a noviembre, lo que comportaría también acabar en pleno julio; y los estudiantes amenazan con movilizaciones ante una situación que ya es «insostenible».

«Los alumnos del Conservatorio de Castellón parecemos de segunda, mientras València tiene conservatorio nuevo para el Medio y el Superior; y no sabemos nada, un día, la Conselleria nos dicen una cosa y al siguiente otra, y, mientras han tenido todo el verano para acometer las obras, que se suponen de urgencia, las han empezado tarde y mal, y a pagarlo los alumnos y profesores, que tendremos que desplazar las agendas dos meses por su culpa», señala Pascual Gassó, portavoz de la Asociación de Estudiantes del CSMCS. Fuentes del claustro van más allá y señalan que «afectará, y mucho, a los estudiantes y docentes que quieran opositar el año que viene, y a los que quieran hacer un máster, por ejemplo».

Son muchas las familias que se han acercado al centro para conocer la situación. «Hay estudiantes, que ya se han matriculado, y vienen de fuera, y ya se han buscado piso. ¿Qué tienen que hacer, pagar dos meses sin clase?», señala Gassó, que apunta a «más movilizaciones como las de final de curso cara a la semana que viene».

«En un principio se nos ofreció incluso poner cuatro autobuses diarios para ir al conservatorio de la Vall, pero es inviable, para tantos alumnos y con horarios tan diferentes, y se ha descartado», apuntan desde el CSMCS. «Antes nos quejábamos por las condiciones del centro, los instrumentos que no llegan y las condiciones de estudio y trabajo, pero ahora lo que queremos es volver a clase», concluyó el portavoz.

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