Alerta vecinal

La procesionaria aparece en aceras públicas y preocupa en Benicàssim

La plaga se deja ver principalmente en el Voramar, el apeadero del tren y por el colegio Santa Águeda

Una de las zonas donde se puede ver la plaga de estas orugas es en las proximidades de la estación de trenes
Bellido

Eva Bellido

Vecinos de Benicàssim muestran su preocupación por la aparición de focos de procesionaria en diversas aceras públicas del municipio. Los ciudadanos alertan de la presencia de esta oruga, peligrosa para los niños y que puede ser mortal para los perros, en zonas tan transitadas como las proximidades del colegio Santa Águeda, el apeadero de tren o en áreas cercanas a las villas de la playa del Voramar, entre otras.

Desde la protectora de animales de Castellón APA Por una manada feliz explican a Mediterráneo que, en el caso de Voramar, las avistadas salían por encima de la pared de una villa. «Están por todas partes, pero de este modo, en zona urbana, jamás las habíamos visto. De ahí la alarma», destacaron desde la entidad.

La adiestradora de esta agrupación fue quien las divisó mientras paseaba a sus canes. «Lo más curioso y lo que nos provoca más incertidumbre es que nuestra compañera miró hacia los pinos y no vio ningún nido», indicaron.

Previsión

Por otro lado, los insectos que fueron vistos cerca de la estación fueron neutralizados por otros vecinos que iban con sus mascotas para prevenir cualquier incidente, al ser uno de los puntos más frecuentados por los perros de la localidad. También advierten desde APA Por una manada feliz que «el Desert de les Palmes o la Magdalena también están plagados».

La procesionaria es una especie de lepidóptero muy común en pinares. Es pequeña, recubierta de pelos y suele ir en fila india, una detrás de otra, ofreciendo escenas como si fueran en procesión.

Riesgos

Desde la agrupación avisan que aunque muchas personas piensen que son una especie «graciosa», puntualizan que «no hay que engañarse porque es una oruga muy peligrosa, venenosa y que puede provocar potentes heridas, mutilaciones o, incluso, la muerte en mascotas».

Ante esta problemática, recomiendan estar atentos y nunca deben pisarse, ya que el polvo que desprenden «puede producir secuencias de alergia y heridas en la piel», informan. El Ayuntamiento impulsa tratamientos para minimizar esta plaga que afecta, sobre todo, a los pinos.

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