Michael Schumacher puede aliarse con Volkswagen para hacerse con el equipo Renault de fórmula 1

AP / F.G
Luca di Montezemolo, el presidente de Ferrari, abraza al heptacampeón Michael Schumacher, en una imagen de los últimos entrenamientos de Maranello.

Algunos dicen que en Ferrari ya lo tienen todo atado y bien atado con Kimi Raikkonen para el 2007

EFE
Un empleado del circuito de Bahrain barre ante los dos McLaren, los dos Ferrari y los dos Williams, totalmente cubiertos.

Schumacher cree que el fracaso del pasado año se debió a su pésimo coche y a sus horribles neumáticos

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NOTICIA PUBLICADA EL DÍA 8 DE MARZO DEL 2006

El regreso de Schumacher

• El heptacampeón, de 37 años, intenta recuperarse de su mal año plantando cara a Alonso y Raikkonen
• Ferrari teme que su máxima estrella se retire al finalizar la temporada

XAVIER PÉREZ
BARCELONA

Tras la desastrosa temporada de Ferrari en el 2005, los gurús del Mundial de Fórmula 1 no se cansaron de repetir que Michael Schumacher había tomado nota y que el campeonato que empieza este fin de semana en Bahrein sería el último de su carrera. El piloto alemán no se ha cansado de repetir, una y otra vez: "Lo dejaré cuando ya no me divierta". Eso está lejos de producirse.

Pese a sus 37 años, lo que más le sigue gustando a Schumi es pilotar un F-1 y competir al máximo nivel. También se habla de que, suceda lo que suceda este año, colgará el mono y se dedicará a los caballos de verdad. Lo cierto es que aún no sabe lo que hará. Ayer mismo lo confesó en Bahrein. "Todavía no tengo claro si esta temporada será la última; espero y deseo que no se pasen todo el año preguntándomelo", dijo.

Algunos dicen que en Ferrari ya lo tienen todo atado y bien atado con Kimi Raikkonen para el 2007. Es, cuentan, la respuesta inmediata al anuncio realizado por McLaren de que tiene a Fernando Alonso, el campeón, para el próximo año. Si magic va a McLaren y el hombre hielo a Maranello, eso significa que Schumi se retira. El alemán acaba contrato al finalizar la presente campaña y, hoy por hoy, parece el único capaz de plantar cara a los dos jóvenes valores de la parrilla. Lo malo, para la scuderia, es que no sólo él acaba contrato en Ferrari. Todo el equipo que ha trabajado con él en los últimos años tiene fecha de caducidad: diciembre del 2006.

Cambio de cromos

Jean Todt podría intentar ser el relevo del británico Max Mosley, actual presidente de la Federación Internacional del Automovil (FIA); Ross Brawn, el cerebro de Maranello, también acaba contrato, al igual que el ingeniero Rory Byrne, responsable de los coches ganadores del 2000 al 2004. A todos les viene ahora a la memoria la frase pronunciada por Brawn y Schumacher el día que firmaron por el equipo italiano: "Juntos llegamos a Ferrari y juntos nos iremos". Pues lo dicho, que se van.

Eddie Jordan, uno de los eternos habitantes del paddock del Mundial y el hombre que dio la alternativa a Schumacher en la F-1 en Bélgica-91, ha sido el primero en hacer saltar la liebre en una entrevista en la revista Auto Hebdo: "Michael quiere ser campeón del mundo en el 2006 con Ferrari, pero ya les ha dicho que éste será su último año. Creo que Michael se construirá su propio reto para el futuro. Sigue siendo un personaje poderoso y su nombre influye mucho en la F-1, incluso podría abrir puertas que otros han encontrado cerradas", apunta.

La teoría de Jordan, todo un personaje, no es mala y va aún más lejos: "No me sorprendería que animara al grupo Volkswagen, a través de su marca Audi, a unirse a la mesa de la F-1, creando un Team Schumacher Audi o Schumacher Volkswagen, que atraería a muchos aficionados de todo el mundo". Una operación de esa envergadura contaría, seguro, con importantes patrocinadores.

El proyecto pasaría, lógicamente, por hacerse con el control de una escudería ya existente. ¿Cual? Renault. La temporada 2006 será crucial para la marca francesa. Si no se logra un nuevo éxito Carlos Goshn, su presidente, pondría fin a la trayectoria del equipo en el gran circo. Goshn ya lo avanzó en su toma de posesión: "Sólo nos interesa estar en la F-1 si ganamos y no veo claro que sea rentable".

Este hipotético abandono de Renault supondría la posibilidad de comprar las instalaciones que el equipo tiene en Enstone (Gran Bretaña), con lo que el problema logístico estaría solventado.

Objetivo, el título

Pero todo esto puede sufrir un vuelco importante si, tal y como señalan todos los técnicos, Ferrari y Schumi se convierten, de nuevo, en campeones del mundo. Son muchos los que creen que, pese a su veteranía, el heptacampeón del mundo aún posee las mejores manos del campeonato y que el fracaso del pasado año se debió a su pésimo coche y a sus horribles neumáticos.

Con la llegada del nuevo año y la aplicación de un nuevo reglamento, que permite cambiar las gomas tantas veces como se quiera, Ferrari y Bridgestone vuelven a meterse en el grupo de favoritos. La entrada de los motores V8, un campo en el que Ferrari ya demostró tener una buena experiencia en años anteriores, aumentan las opciones de la scuderia. Bridgestone se ha presentado en Bahrain con 1.200 neumáticos.

"La capacidad de Ferrari es infinita", señaló recientemente Alonso, "y, cuando uno tiene detrás toda una fábrica, puede hacer que la desventaja se reduzca en muy poco tiempo". "Ni yo ni McLaren, ni nadie, descartamos nunca a Ferrari, así que los candidatos a la victoria somos un montón", ha dicho Raikkonen antes de partir hacia el primer gran premio del año. "Mentíría si dijese que no me siento seguro de nuestras posibilidades, ¡claro que podemos ganar!, aunque en este inicio de campeonato creo que Renault está ligeramente por delante de los demás", ha reconocido sincero, como siempre, Michael Schumacher.