Fernando Alonso:
"Dedico este título a mi equipo y a la afición, que nunca me ha dejado solo"
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CRÓNICA PUBLICADA EL DÍA 23 DE OCTUBRE DEL 2006
Un pinchazo de Schumacher acaba
de sentenciar el título
•Alonso corrió pensando en el Mundial y se limitó a ser segundo tras Massa
MIGUEL MARTÍNEZ
SAO PAULO / ENVIADO ESPECIAL
Ningún otro final podría representar mejor un año de batalla entre Fernando Alonso y Michael Schumacher, el último encuentro entre el mito que se va y la leyenda que comienza. El heptacampeón alemán se retiró con una carrera al ataque que no fue suficiente para inquietar al español. Un pinchazo al comienzo de la carrera relegó al piloto de Ferrari a la última plaza, desde la que remontó hasta la cuarta posición, dos por detrás de Alonso, que mimó su motor y nunca entró en la pelea por el triunfo con Felipe Massa. Jenson Button le acompañó en el podio, tres sub-26 que dan el relevo a la retirada del Káiser.
Alonso necesitaba sumar un punto para proclamarse campeón por si Schumacher vencía. La combatividad del alemán hasta el último día, la velocidad de los Ferrari y los abandonos del Renault en el último tercio de la carrera obligaban a la prudencia, pero todo se aclaró para el español muy pronto. Schumacher arrancó como un cohete desde la décima plaza de la parrilla, adelantó a los BMW de Robert Kubica y Nick Heidfeld en las eses de Senna y a su hermano Ralf justo antes de completar la primera vuelta.
En solo un giro ya era sexto, cuando el coche de seguridad irrumpió en la pista mientras se retiraban los restos de Mark Webber y Nico Rosberg. Los dos Williams se tocaron y sembraron el asfalto de piezas justo por detrás de Schumacher y muy lejos de la cabeza, en la que Felipe Massa lideraba el grupo por delante de Kimi Raikkonen, Jarno Trullli y Giancarlo Fisichella. Todos los ojos se colocaron sobre el italiano en las cuatro vueltas neutralizadas que redujeron la temperatura de los neumáticos, una situación en la que los Bridgestone que equipan a Ferrari o Toyota son más rápidos que los Michelin de Renault y McLaren.
REMONTADA
Schumacher sabía que disponía de dos o tres vueltas con mejor rendimiento que Giancarlo Fisichella y apuró sus opciones consciente de que solo le servía la victoria y no podía dejar escapar ninguna oportunidad de adelantar. Fisico era consciente de que debía tapar todos los huecos como fuera antes de que sus gomas recuperan la temperatura. En la segunda de esas vueltas, Schumacher le tomó el interior al final de recta, pero apuró tanto la frenada que su coche se atravesó ligeramente y perdió un tiempo precioso en la aceleración de la segunda ese de Senna que Fisichella aprovechó para intentar adelantar por el exterior. Schumi se echó hacia afuera para cortar el camino al italiano y en ese momento el alerón delantero del Renault tocó la rueda trasera del Ferrari, que se desllantó al instante.
Schumacher completó casi una vuelta con la rueda pinchada y cuando regresó del box tras sustituir los neumáticos y cargar gasolina era último a un minuto de Felipe Massa, que ralentizó unas vueltas su imparable marcha para no doblar a su compañero. "En ese momento rebajé las revoluciones del motor para controlar la carrera", desveló Fernando Alonso. Todo estaba decidido ya, o casi. Schumacher dejó para el recuerdo una imponente remontada que le llevó del puesto 18, a más de un minuto, hasta la cuarta plaza final a poco más de 20 segundos con un rosario de adelantamientos que concluyó al rebasar de nuevo a Giancarlo Fisichella --esta vez el italiano se pasó de frenada ante la presión de alemán-- y finalmente a Kimi Raikkonen en una preciosa maniobra que puso un brillante cierre a su imponente carrera deportiva.
