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JON BARANDICA
Caldera hace una carantoña a Emilia Almudena, en brazos de su padre, Giovanni, ecuatoriano que tramitava la regularización, en Madrid.

Jesús Caldera se mostró exultante por el resultado
y calificó la iniciativa de "notable éxito"

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NOTICIA PUBLICADA EN EL PERIÓDICO EL DÍA 8 DE MAYO DEL 2005

700.000 'sin papeles' piden la regularización

• El proceso acaba con una cifra de solicitudes récord, muy próxima al objetivo del Gobierno
• Caldera anuncia que otros 400.000 inmigrantes obtendrán el permiso por vínculos familiares

MANUEL VILASERÓ
MADRID

El proceso de regularización se cerró anoche con una cifra récord de casi 700.000 peticiones que se acercan mucho a los objetivos declarados por el Gobierno a su inicio. No es de extrañar que el ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera, el político que ha encabezado personalmente la iniciativa y ha hecho frente a las duras críticas de la oposición, se mostrara exultante y calificara el resultado de "notable éxito".

"Son 700.000 empleos que salen de la economía sumergida a la legalidad, van a cotizar a la Seguridad Social y pagarán sus impuestos. Es un notable éxito de los españoles, de los empresarios, que han sido los protagonistas del proceso y los funcionarios de la Seguridad Social, que han tenido un comportamiento ejemplar", destacó el ministro.

El número exacto de peticiones no se sabrá hasta hoy. A las diez de la noche se habían registrado 691.243, unas 135.000 de ellas en Catalunya. Esta cifra puede ser superior ya que en Barcelona la Delegación del Gobierno cerró las puertas a las 0.45 horas para atender a unas 1.000 personas que esperaban en la calle. Pero sea cual sea la cifra exacta, está claro que es la más alta de todos los procesos que han tenido lugar hasta ahora, pese a ser la más exigente en requisitos. La regularización por arraigo del 2001 se quedó en 400.000 expedientes.

Cuando el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, habló hace casi un año de que el anterior Ejecutivo había dejado una bolsa de 800.000 sin papeles, hoy ya es seguro que se quedó corto.

UN BAILE DE NÚMEROS
El Gobierno tuvo ayer otro motivo de satisfacción. Su tesis de que no era necesario prorrogar el proceso pareció quedar validada por las escasas colas enþlas 193 oficinas de toda España. A las nueve de la noche, en el momento del cierre, algunas estaban desiertas. Otras cerraron con el público justo para atender en media hora. Habían recogido en una sola jornada unas 70.000 peticiones, cifra récord.

Los más rezagados aún pudieron acudir hasta la medianoche a los registros de las delegaciones del Gobierno. Muchos inmigrantes aseguraban que no habían podido formular antes su solicitud pero el Ejecutivo lo atribuyó a que no cumplían los requisitos y ya habían sido rechazados por varias oficinas. Muy pocos se quedaron fuera por cuestión de plazo en el conjunto de España, ni siquiera los afectados por la decisión de última hora de admitir el empadronamiento retroactivo.

Caldera aseguró ayer que otros 400.000 sin papeles que han quedado fuera del proceso al ser menores, personas sin actividad laboral o mayores de 65 años, podrán regularizarse en los próximos meses al ser familiares de los trabajadores que sí tendrán los papeles. Lo harán a través de las vías previstas en el reglamento de extranjería (arraigo social, reagrupación familiar y razones humanitarias). Con el proceso se habrá acabado con una bolsa de más de un millón de sin papeles.

¿Cuántos quedarán fuera? Según los cálculos del ministro, unos 100.000 o 150.000. El PP aseguró que la cifra asciende a otro millón. La comparación del padrón con el registro de permisos efectuada por este diario sitúa la cifra en unas 450.000 personas, una vez descontados los 400.000 del ministro. Sean los que sean, Caldera dijo que "algunos deberán volver a su país".