Su primer reconocimiento fue en Radio Sevilla donde ganó el concurso al que se presentaba con una copla
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El poderío de Rocío Jurado.
Rocío fue quien cambió
el típico traje de volantes
y lunares de folclórica por los trajes de noche
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LA VIDA Y LOS ÉXITOS DE LA ARTISTA
Rocío Jurado, la voz de la copla
? La cantante de Chipiona fue en sus comienzos cantaora de cuadro y ha ido construyendo su carrera a golpe de trabajo
EL PERIÓDICO
BARCELONA
"En los peores momentos de mi vida, lo que me ha ayudado a remontar han sido las caras del público, no sus aplausos. Cuando descubro una cara arrobada, mirándome, disfrutando, me vuelvo loca. Es una especie de droga, un incentivo espiritual sin el que es difícil vivir", con estas palabras confesaba Rocío Jurado su alma de artista. La primerísima estrella de la canción española fue en sus comienzos cantaora de cuadro y aficionada a los concursos radiofónicos. La de Chipiona asombró en Radio Sevilla al ganar con una copla encendida el primer puesto. La Jurado se llevo de premio 200 pesetas, una botella de gaseosa y un par de medias.
Rocío Mohedano Jurado nació en Chipiona (Cádiz) en 1945. Nieta del Piliya y ahijada de Caena, su padre, zapatero artesano, fue un gran aficionado al flamenco que solía organizar fiestas en las que Rocío comenzó a cantar de niña. Fallecido el padre y acompañada de su madre, Rocío se trasladó a Madrid, donde comenzó a trabajar en el cuadro El Duende, de Pastora Imperio, del que se la llevó Manolo Caracol para su tablao Los Canasteros donde empezó a despuntar.
El éxito le llegó un poco más tarde a través del espectáculo Pasodoble, donde interpretó sus primeras canciones conocidas: Un rojo Clavel y Tengo Miedo, compuestas por el maestro Solano.
DEBUT EN EL CINE
Fruto de su incipiente popularidad, Rocío Jurado participó en varias películas. Su primera actuación fue de la mano de Manolo Escobar en el filme Los Guerrilleros. También actuó en Una chica casi decente, Proceso a una estrella y La querida. Poco después se atrevió con el teatro y rodó para televisión su versión de Lola la piconera basada en la obra de Jose María Pemán.
A finales de la década de los sesenta fue nombrada lady España y lady Europa, todo un honor para una estrella que empezaba a triunfar también en América Latina.
LA COPLA SUGERENTE
Rocío fue quien cambió el típico traje de volantes y lunares de folclórica por los trajes de noche. Fue la primera en subirse a los escenarios cantando coplas vestida con trajes muy sugerentes para la época. Aunque fue criticada por algunos, muchas artistas del género siguieron sus pasos y imitaron su estilo sensual.
El disco De ahora en adelante le abrió las puertas del mercado latinoamericano con temas como Si amanece, Lo siento mi amor o Si te habla de mí que se convirtieron en grandes éxitos. Unos años después, los álbumes Señora y Como una ola la consagraron definitivamente como una de las mejores intérpretes de canción ligera española.
LA RUPTURA Y EL NUEVO AMOR
En 1989, Rocío confirmó su ruptura con Pedro Carrasco tras 12 años de matrimonio. De esta unión nació su única hija biológica, Rocío Carrasco. La pareja mantuvo unas magníficas relaciones tras su separación que durarían hasta la muerte del boxeador en el 2001.
José Ortega Cano, matador de toros, fue el amor definitivo de Rocío Jurado. Se conocieron en 1992 y se casaron dos años después en la finca sevillana de la cantante. En 1999, Rocío adoptó a dos niños suramericanos, José Fernando y Gloria Camila, y su hija, casada con el guardia civil Antonio David Flores, la convirtió en abuela de Ro y David.
