El italiano tiene 27 años,
ha conseguido 7 títulos mundiales y 79 victorias
en grandes premios

AFP
Valentino Rossi y su triunfal Yamaha.

EL ASALTO
Honda intenta destronar
al Doctor con Hayden, Melandri y Pedrosa

LA ESTRATEGIA
Nadie sabe si los problemas de los que habla Rossi son realamente ciertos o no

los candidatos


VALENTINO ROSSI, el campeón del mundo quiere repetir. Todo el Mundial gira alrededor de este hombre. Su arrolladora personalidad y sus impresionantes manos a la hora de pilotar han convertido al Doctor en el hombre a batir en MotoGP. Si no arrolla, será una sorpresa; si no gana la hecatombe.


JORGE LORENZO, el mallorquín persigue su coronación. Jorge Lorenzo es mucho más que un niño travieso. Es el auténtico candidato al Mundial de 250cc, siempre y cuando sepa dosificar su bravura y adivinar que este título se gana, sobre todo, con cabeza.


MIKA KALLIO, el 'hombre de hielo' aspira a lo más alto. El líder de la poderosa marca austriaca KTM ha realizado una brillante pretemporada y, pese al enorme enjambre de Aprilia y el campeón de Honda, Thomas Lüthi, lo cierto es que este joven parte con cierta ventaja. Tiene ya una gran moto y toda una fábrica, poderosa, detrás.

PUBLICIDAD

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

NOTICIA PUBLICADA EN EL PERIÓDICO EL 20 DE MARZO DEL 2006

El mundo contra Rossi

• El heptacampeón mundial afronta la nueva temporada convertido en la diana de todos sus rivales
• La afición española espera que el tricampeón Dani Pedrosa se convierta, algún día, en el sucesor del mítico piloto italiano

EMILIO PÉREZ DE ROZAS
BARCELONA

Jerez. Desde hace un par de años, la compañía Dorna, organizadora del Mundial de motociclismo, ha descartado iniciar el campeonato en paraísos recónditos como Australia, Malaisia o incluso el frío Japón. El motivo no es otro que driblar aquellos primeros grandes premios en los que muchos pilotos arruinaban sus posibilidades al sufrir absurdas caídas por la pésima climatología que se había escogido para bautizar la nueva temporada. Muchos pensaron que teniendo el acogedor circuito de Jerez a mano, por qué trasladar el estreno del campeonato a lugares peligrosos. Y es que, mientras no se demuestre lo contrario, mientras Montmeló no se haga un rincón en el mapa motociclístico y Cheste no crezca hasta dimensiones siderales, Jerez sigue siendo una de las cunas en las que mejor se mecen las motos y el ambiente preferido por todos los motards, desde pilotos a público, pasando por equipos, técnicos y periodistas.

La temporada, aunque todos prefieren llamarla pretemporada, se inició en Malaisia (Sepang), un trazado a mitad de camino entre todos los continentes, cerca de las fábricas japonesas y, sobre todo, con un clima ideal y un inmenso hotel a pie de pista, en el mismo circuito. Y de allí se ha peregrinado, a lo largo de los últimos dos meses, por Australia, Qatar, Barcelona y el mismo Jerez, donde hace menos de 15 días se tomaron los últimos cronos a las tres cilindradas que siguen componiendo el programa de cada uno de los 17 grandes premios de que constará este año el Mundial de motociclismo.

Incógnitas por resolver

El invierno ha servido para que los ojos de medio mundo se posaran sobre las auténticas dudas que plantea el campeonato. Desde el enorme barullo que se ha formado en la pequeña cilindrada de 125cc, donde un puñado de fábricas (Honda, Aprilia, KTM, Derbi, Gilera y Malagutti) intentan hacerse con un título que todavía ofrece enormes beneficios, hasta la incertidumbre que produce el desconcierto reinante en la poderosa Honda, que no acaba de encontrar ni el camino ni el piloto para poder destronar al todopoderoso Valentino Rossi (Yamaha).

Por el camino, se ha descubierto que el estruendo de los caballos rojos de Ducati, esta vez amaestrados por dos veteranos como Loris Capirossi (32 años) y Sete Gibernau (33), podrían convertirse en los árbitros de la contienda, al igual que se sospecha que el joven mallorquín Jorge Lorenzo, de 18 años, parece en condiciones de recuperar el título soñado por Aprilia en la categoría de dos y medio.

Los jóvenes de Honda

La todopoderosa Honda, capaz de aventajar a su inmediata perseguidora, Yamaha, en 160 victorias en todas las categorías (la firma alada suma 603 y la de los diapasones, 443), cosechó el pasado año los dos títulos que menos le interesaban gracias al inmenso poder y dominio de Dani Pedrosa (250cc) y a la habilidad extrema del suizo Thomas Lüthi (125cc), pero volvió a fracasar, por segundo año consecutivo desde que despreciara a Valentino Rossi, en su intento de hacerse con la máxima corona, la de MotoGP, monopolizada abrumadoramente por el Doctor, que tras romper con Honda acabó en los brazos de Yamaha.

La nueva temporada está suponiendo un auténtico calvario para Honda, que ha dotado a sus tres mejores pilotos de material de primera línea, pero demasiado diferente como para marcar una línea y evolucionar en la buena dirección. El norteamericano Nick Hayden es, en teoría, el piloto número uno, pero la nueva Honda-2006 no le gusta y, pese a lo mucho que se pelea y trabaja con ella, no acaba de adaptarse.

Pedrosa avanza con sigilo

Algo parecido le ocurre a Marco Melandri, cuyo jefe de equipo, Fausto Gresini, ha reconocido que están metidos en un buen lío del que esperan salir pronto: "Pero no regresando a la moto del pasado año, pues eso sería admitir que somos víctimas del pánico".

Y escondido tras los primeros espadas de Honda aparece un portentoso, meticuloso e inteligente Dani Pedrosa, que ha ido creciendo, paso a paso, a lomos de una Honda mitad vieja, mitad nueva y, por lo visto, de momento no piensa cambiar. "Sé que muchos me miran con detenimiento", ha reconocido Pedrosa antes de viajar a Jerez. "Sé que algunos, como el propio Rossi, me han señalado entre los favoritos, pero todo el mundo sabe que acabo de llegar y la MotoGP no tiene nada que ver con lo que he estado corriendo hasta ahora. Necesito tiempo, no sé si mucho o poco, pero no pienso correr más de lo debido. He hecho una excelente pretemporada pero ahora llega Jerez, el debut, el estreno, y allí se verá quiénes son buenos y quiénes no. Sólo puedo decir que he trabajado duro para estar en el primer grupo".</b>

Los problemas de Rossi

Esa sensación de control que parecen poseer tanto Pedrosa como su mánager y descubridor Alberto Puig es la única luz que se vislumbra en el horizonte de Honda, que no tiene demasiado tiempo que perder. Y que, desde luego, no debería de fiarse de los problemas que parecen haberse instalado en la flamante y nueva Yamaha YZR-M1 del heptacampeón. No todo el mundo se cree que Valentino Rossi, portentoso en el primer mes, esté ahora tan desconcertado como dice estar.

"La moto sufre unas vibraciones en el tren delantero que la convierten en una máquina inmanejable", dijo el Doctor nada más concluir, en pésima posición, los últimos ensayos de Jerez, hace 10 días. Esas vibraciones --que cuando Max Biaggi, el eterno rival de Rossi, pilotaba una Honda denominó chatering-- son, según explican los pilotos, algo muy desagradable, pues se trata de vibraciones, tembleques, que se producen en plena curva, en el momento de máxima inclinación, lo que obliga al piloto a cortar gas por temor a una caída y pierde así un tiempo esencial para abrir gas cuanto antes y salir disparado de la curva.

"Pues sí, estamos desconcertados", ha reconocido el italiano Davide Brivio, jefe del equipo Fortuna-Yamaha del heptacampeón: "Hemos probado todas las suspensiones y neumáticos, incluso los Michelin del 2005, y nada ha funcionado. En Malaisia y Qatar hubo un amago de chatering; en Barcelona, algo más; y ahora, en Jerez, se ha destapado del todo. Si no encontramos una solución, sufriremos".

Desconcertados los pilotos de Honda --insisto, sólo Pedrosa parece saber lo que hace--, sorprendido por las reacciones de su Yamaha el Doctor, puede que las primeras carreras de la temporada se conviertan en la mejor rampa de lanzamiento para el nuevo y reluciente proyecto Ducati. Tanto Loris Capirossi como Sete Gibernau, que sustituyó a Carlos Checa en el equipo rojo, han realizado un extraordinario trabajo, al copar las dos primeras plazas en los últimos ensayos de la pretemporada y, por tanto, parecen en condiciones de plantar cara a los mejores de la categoría.

"Esta Ducati transmite sensaciones fantásticas y creo que daremos mucha guerra. Es más, creo que podemos luchar por el título", ha reconocido Capirex, mientras Sete asegura: "Prefiero esperar a la primera carrera para pronunciarme sobre nuestras posibilidades, aunque la moto tiene unas posibilidades enormes y los Bridgestone rinden a gran altura".

El año de Jorge Lorenzo

Desaparecido el tricampeón Dani Pedrosa de la categoría y tras cambiar de montura -- ha pasado del Honda a Aprilia--, Jorge Lorenzo, de sólo 18 años, afronta la que debería ser la temporada de su consagración en la élite. Lo tiene todo para ser el mejor, incluso la posibilidad de desarrollar la Aprilia como él quiera, pues la fábrica de Noale (Italia) lo ha convertido en su nuevo buque insignia.

Lorenzo, que estará escoltado por sus compañeros de marca Héctor Barberá (con quien durante las últimas semanas ha mantenido más de un pique periodístico que Amatriain se ha encargado de aguar) y Alex de Angelis, debería aprovechar el desconcierto que se ha apoderado en el equipo Honda, también en esta cilindrada, ya que el argentino Sebastián Porto aún no se ha hecho del todo con la moto que hiciera bicampeón a Pedrosa en el 2004 y 2005.