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EL BAIX MAESTRAT

Las fiestas de Benicarló se cobran la vida de dos vaquillas en un solo día

Suspenden el encierro matinal, pero retoman los actos de la tarde con una embarcación de mayor potencia. El primer astado muere por golpe de calor en la suelta de reses y, el segundo, ahogado en los ‘Bous a la Mar’

 

Las fiestas de Benicarló se cobran la vida de dos vaquillas en un solo día -

MARÍA JOSÉ SÁNCHEZ
21/08/2012

Los espectáculos taurinos tuvieron ayer un comienzo agridulce. Dos de los astados que tomaron parte en el encierro matinal y en los tradicionales Bous a la Mar, ambos del hierro de Armando Beltrán, perecieron. El primero de ellos, durante la suelta de reses bravas entre la calle Cristo del Mar y la avenida Marqués de Benicarló. Al parecer, el cansancio y las altas temperaturas hicieron mella en el animal, que murió exhausto.

Pero este no fue el único suceso nefasto de la mañana. Más tarde, otro animal pereció accidentalmente después de caer al agua desde la explanada del puerto, donde se celebran los Bous a la Mar. Según apuntaron algunos de los testigos, la muerte se produjo al intentar sacarlo del agua. “La barca que lo arrastraba era de fibra, no de madera como es lo habitual, y, al ser más ligera, el peso de la vaca hizo tambalear el bote, lo que provocó que cuando llegó a la plataforma ya era cadáver”, indicaron los asistentes.

 

NOVATOS // La falta de experiencia de los ocupantes de la embarcación, cuyo cometido era sacar a la res del agua sana y salva, fue, como señalaron la mayoría de los presentes, “decisivo” para que se produjera el fatal desenlace. Sin embargo, el concejal de Fiestas, Álvaro Añó, les exime de toda culpa. “Ha sido un accidente, los encargados del rescate hicieron todo cuanto estuvo en sus manos, pero el animal no dejaba de forcejear y sumergir el morro, por lo que tragó gran cantidad de agua”, explicó el responsable.

El funesto suceso motivó que se suspendiera el encierro matinal. Sin embargo, los actos se retomaron por la tarde, esta vez con reses de la ganadería de Benavent, que dieron algún que otro susto, aunque sin graves consecuencias. Y, a pesar de los continuos intentos de los mozos por conseguir que las vacas se dieran un chapuzón, solo uno de los astados respondió a sus muchos requerimientos.

El animal de la tarde fue sacado del agua sin problemas. Esta vez, y para evitar que se volvieran a repetir el deplorable espectáculo de la mañana, la comisión festiva encargó la tarea a un equipo más profesional y con experiencia.

Cabe mencionar que el suceso saltó también a las redes sociales donde los antitaurinos denunciaron el hecho y los muros de Facebook se llenaron de comentarios en contra de la cita taurina. H