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PEQUEÑOS ACTORES CINEMATOGRÁFICOS

Benadressa, en pantalla grande

Alumnos del colegio público del barrio protagonizan una película sobre la libertad

 

Una de las escenas protagonizada por alumnos del colegio Benadressa -

V. C.c.
07/06/2018

Después de diversas experiencias audiovisuales (lipDubs, videoclips, cortometrajes, webseries, musicales, grabación de tres discos, videoblogs...), la aventura de rodar una película no era descabellada en el Colegio Público Benadressa, un centro escolar unido a su barrio y viceversa. «No era un espejismo, sino simplemente un nuevo camino real por el que transitar con pie firme y seguro», explica Vicent Giner, maestro, tutor y director del filme.

«A final del pasado curso nos atrevimos a proponerlo como actividad complementaria para una de las tardes de la recién estrenada jornada continúa», evoca Giner. Así comenzó a pergeñarse Calfred, un largometraje «que removerá conciencias». «Castigos, normas absurdas, imposiciones varias, deberes inacabables, estar quietos, no cuestionar nada, no hablar, negativos, gritos... todos eso y más es lo que los protagonistas, Cal y Fred (y muchos alumnos en muchas escuelas) se encuentran cada día», detalla el director del original trabajo.

Calfred es una historia de amistad y de libertad, de lucha y de justicia «que arrastra a los protagonistas hacia una aventura en que tendrán que romper por fin con la educación tradicional y reclamar una escuela crítica y respetuosa para hacer a los individuos libres», puntualiza Giner.

Añade que «el rodaje ha sido una experiencia maravillosa y también muy dura». «Un colegio lleno de niños no es el lugar más tranquilo para grabar», relata Giner, quien se muestra sorprendido de «la buena acogida entre el alumnado, y cómo han trabajado de bien, memorizando textos y con paciencia, mucha paciencia para llevar adelante un proyecto tan ambicioso como desconocido», afirma el profesor.

«Hemos visto cómo nuestro colegio se ha transformado en un plató cinematográfico para convertir la escuela en más nuestra que nunca», concluye Giner. H