El Periódico Mediterráneo | Lunes, 24 de julio de 2017

12:16 h. CURIOSO ARTE

Whistlic, la aplicación que busca al mejor silbador del mundo

En el desarrollo de la 'app' ha participado José Julio Apesteguía, que quedó sexto en el campeonato mundial de esta habilidad

XAVIER OLIVA / BARCELONA 14/06/2016

¿Te pasas el día silbando? pues una aplicación móvil busca al mejor silbador del mundo. La idea es de Francisco Mérida, un emprendedor español apasionado de la música silbada. Su objetivo es ir un paso más allá de la aplicación y conseguir llevar a cabo un campeonato mundial de música silbada en Barcelona.

La aplicación se llama Whistlic y ha sido desarrollada por la empresa barcelonesa Bitdistrict. También ha contado con la ayuda de José Julio Apesteguía, silbador profesional que comenzó su carrera profesional en este entorno a finales de los 80, con algunas apariciones en televisión.  En el 2013 participó en el campeonato mundial de silbadores en Estados Unidos.

Apesteguía ha ayudado en la calibración de la puntuación que da la aplicación por canción silbada.

Se trata de una aplicación curiosa, el primer paso es registrarse a través de Facebook, y posteriormente da una selección de canciones para interpretar. La aplicación graba el sonido y graba en vídeo al usuario mientras la interpreta, posteriormente evalúa y da unapuntuación que se posiciona en el ranking de la aplicación. Por ahora la aplicación solo está disponible para usuarios de IOS, pero pronto lo estará para Android.

UN ARTE CURIOSO


El silbido es un arte, los mejores pueden silbar cualquier tipo de género, desde música clásica, hits actuales, rock, pop ybandas sonoras de cine.

En el 2013 se celebró en Estados Unidos el campeonato mundial de silbadores en el que Apesteguía quedó sexto, en este certamen participaron unos 40 silbadores de todo el planeta. Interpretó varios temas, entre ellos 'Billy Jean' de Michael Jackson.

Parece ser que el certamen, en la categoría de Apesteguía, lo ganó un silbador japonés que se atrevió a competir con el mismísimo Matt Damon en un programa de televisión japonés.

Un arte curioso, pero no por ello menos arte.