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Crónica de La Vilavella

 

LA VILAVELLA

Viaje a las trincheras bélicas

El municipio inaugura el proyecto ‘Camins de la Memòria’ con una visita guiada al rico patrimonio que encierran las montañas de la localidad, en un homenaje a los que lucharon en la guerra civil

 

Cerca de 150 personas disfrutaron de la visita guiada por las trincheras. La alcaldesa, Carmen Navarro; y la edila Loles Orenga descubrieron una placa. - SÁNCHEZ

Cerca de 150 personas disfrutaron de la visita guiada por las trincheras. La alcaldesa, Carmen Navarro; y la edila Loles Orenga descubrieron una placa. - SÁNCHEZ

LA VILAVELLA
14/11/2016

Vecinos y amantes de la historia y de la búsqueda de resquicios de la Guerra Civil ya pueden contemplar el trabajo en la Muntanyeta de Santa Bàrbara de la Vilavella. Los primeros en conocer la labor llevada a cabo durante seis semanas, fueron las casi 150 personas que se reunieron ayer en este enclave.

Los asistentes disfrutaron de una visita de la mano del arqueólogo y gerente de la empresa Arqueocas, José Francisco Albelda, y de Carlos Mallench, miembro de la Associació de Muntanyes de la Guerra.

Antes, la alcaldesa, Carmen Navarro y la concejala de Patrimonio, Loles Orenga, descubrieron una piedra conmemorativa colocada al principio de la majestuosa trinchera ya rehabilitada.

En este punto, Navarro, manifestó que la Vilavella «cuenta con un gran patrimonio en sus montañas». El proyecto Camins de la Memòria nació por medio de un conjunto de iniciativas promovidas por el consistorio como homenaje a quienes lucharon en la guerra civil en este municipio.

Los participantes de la jornada pudieron comprobar los trabajos llevados a cabo en la primera de estas actividades, en la que ha tenido lugar una excavación arqueológica. De esta forma, el municipio dispone, a partir de ahora, de un nuevo espacio patrimonial, histórico y cultural.

El itinerario creado permite visualizar una trinchera completamente restaurada de 56 metros de longitud y hasta casi tres metros de profundidad y un nido de ametralladoras construidos entre 1938 y 1939.

Al segundo tramo se llega tras atravesar un camino recientemente acondicionado, a través del bosque, y lleva al visitante a un abrigo de zanjas junto a un refugio anexo. Toda la ruta se realiza de forma circular y concluye con una vuelta a la senda de montaña, a través de un foso de guerra de 190 metros de longitud transitable. H