+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario de El Periódico Mediterráneo:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
   
 
 

Carta del obispo

Buena noticia de la familia

 

En Navidad, el hijo de Dios hecho hombre, nos muestra a Dios y nos ofrece su amor; y, a la vez, el niño Dios nos muestra quién es el ser humano, su verdadero rostro, su origen y su destino, según el proyecto de Dios. En Jesús queda renovada la creación entera y el ser humano, hombre y mujer; todas las dimensiones de la vida humana han sido desveladas e iluminadas en su sentido más profundo por él; además han quedado sanadas y elevadas. En el Hijo de Dios, el matrimonio y la familia han adquirido también su verdadero sentido, y toda vida humana, don y criatura de Dios, llamada a participar sin fin de su amor, ha adquirido una dignidad y un valor inalienables.

Fiel a Jesús y a su evangelio del matrimonio y de la familia, la Iglesia proclama que la familia se funda, según el querer de Dios, en la unión indisoluble entre un hombre y una mujer, quienes, en su mutua entrega, han de estar responsablemente siempre abiertos a una nueva vida y a la tarea de educar a sus hijos. Para quien se abre a Dios y a su gracia, es posible vivir este evangelio del matrimonio y de la familia. En este domingo después de la Navidad celebramos la Fiesta de la Sagrada Familia y, con esta ocasión, la Jornada de la familia. Porque fue en el seno de una familia, la familia de Nazaret, donde fue acogido con gozo, nació y creció Jesús, el Hijo de Dios, hecho hombre. La familia de Nazaret, formada por José, María y Jesús, es un hogar en que cada uno de sus integrantes vive el designio amoroso de Dios para con cada uno de ellos. En este hogar es donde Jesús pudo educarse, formarse y prepararse para la misión recibida de Dios. La Sagrada Familia es una escuela de amor recíproco, de acogida y de respeto, de diálogo y de comprensión mutua, y es una escuela de oración; es el modelo donde todas las familias cristianas pueden encontrar la luz para vivir de acuerdo con la voluntad de Dios.

*Obispo de Segorbe-Castellón