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La rueda

La cigarra y la hormiga

 

Susana Marqués Susana Marqués
10/08/2018

De todos es bien conocido el cuento de la cigarra y la hormiga, pero a pesar de ser tan antiguo, sigue siempre vigente. En Benicàssim lo sabemos bien. El ayuntamiento, gobernado por el PP desde hace siete años, hemos ido cumpliendo pasito a pasito todos los compromisos que habíamos adquirido. Desde dejar al ayuntamiento con deuda cero, hasta conseguir hacer realidad la rehabilitación de dos emblemáticos edificios: la Torre Sant Vicent o Villa Elisa.

Sin embargo, esta hormiguita trabajadora que ha sido el consistorio, se ha encontrado en los últimos tres años a una cigarra perezosa, en una administración tan necesaria como la autonómica. La Generalitat ha dilatado proyectos imprescindibles para los benicenses y sigue haciéndolo.

Hoy les quiero hablar uno de los grandes asuntos de los que depende el desarrollo y el futuro de muchos vecinos. Cuando llega esta última parte del verano, muchos son los vecinos de la zona sur del municipio que viven mirando al cielo. Temiendo a la gota fría. Y todo por un motivo, porque las inundaciones que provocan son terroríficas y anegan sus viviendas año tras año.

La zona se desecaba antiguamente, pero ahora, está prohibido. La razón es la declaración de zona húmeda protegida de una parte del Cuadro de Santiago. El ayuntamiento ha sido reivindicativo y ha exigido durante años que se ejecutase la canalización del barranco de la Parreta, que debía paliar la situación. Pero antes han cambiado todas las circunstancias administrativas que la obra se ha ejecutado.

Ahora, hace casi cuatro años que la protección del humedal es una realidad, pero la cigarra sigue sin hacer sus deberes, que no son otros que delimitar pormenorizadamente la zona protegida. Un perímetro que dará garantía jurídica para acometer las obras necesarias para evitar las inundaciones. Para dar la solución hidráulica que ya ha marcado la Confederación Hidrográfica o iniciar los trabajos de remodelación del Camino la Ratlla que permitirá la seguridad y tranquilidad de los vecinos. Pero nada, aquí seguimos, esperando a que la cigarra empiece a trabajar por la gente, como es su obligación.

*Alcaldesa de Benicàssim