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CONTRA LOS ABUSOS A MENORES

Consejos para intentar alejar a los pederastas de los niños

Enseñarles a decir no, empoderarles sobre su cuerpo y fomentar la confianza son claves

 

Niños jugando en una plaza de Barcelona. - JORDI COTRINA

EL PERIÓDICO
13/09/2017

Cuidado con el lenguaje

La estética pedófila camufla sus comportamientos con símbolos supuestamente naifs, que disimulen la violencia. También, avisan las oenegés, usan "un lenguaje aparentemente inofensivo que dificulta que el menor pueda salir o pedir ayuda". Se aprovechan de que los menores no son capaces de poner normbre a lo que están viendo o sufriendo y por tanto no identifican la agresión. Es importante, advierten, que los adultos responsables les eduquen en el límite y el respeto a su propio cuerpo.

Derecho a la intimidad

"Un niño que no sabe o no cree que tiene derecho a decir no tiene más dificultades para expresar sus opiniones. Será más vulnerable y manipulable por un adulto ante una invitación, solicitud o situación que le haga sentirse mal", asegura el informe de la Fundació Vicky Bernadet y Mans Petites. "Por eso es importante respetar el no de los niños. Por norma social, pedimos a los niños que den besos a todo el mundo como signo de educación o que hagan las paces con quien se acaban de pelear. Para saludar no hace falta un beso y para resolver un conflicto, tampoco".

Entorno secreto

El abusador infantil no suele actuar de manera impulsiva sino que suele ir creando una vinculación progresiva con un objetivo claro, recuerdan las oenegés. Su meta es, siempre, que el menor no denuncie los abusos, así que suele imponerles un "pacto de silencio", con o sin amenazas. Proponen ayudarles a distinguir entre "secretos buenos" (divertidos y con un elemento de sorpresa) y "malos", que hacen daño nos hacen sentir atrapados y que "tienen que explicar para que les ayuden".

Relación con el cuerpo

Los manuales de pederastia sugieren que se elijan como víctimas "niños tristes y aislados", aquellos en los que nadie se fija. "Los adultos tenemos la obligación de observar a todos los niños y niñas, sobre todo a los que no llaman la atención o lo hacen de una manera inadecuada. La mirada es protección porque implicará que tiene muchos adultos que buscan su bien. Esta suma de miradas permite que el niño aprenda a sentirse digno de ser mirado y cuidado, y sepan lo que significa el buen trato", señala su informe.