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FIGURA NOVEDOSA

Un infiltrado digital de la Guardia Civil, contra una red de porno en Whatsapp

Hay diecinueve detenidos en España pero los grupos tenían miles de usuarios en otros países. El aviso de una testigo protegido ayudó a poner en marcha la operación el pasado marzo

 

Imagen de uno de los teléfonos intervenidos por la Guardia Civil en la operacion contra la pornografía infantil. - GUARDIA CIVIL

NACHO HERRERO
17/01/2018

La Guardia Civil ha detenido a 19 personas en 14 provincias, incluidos dos menores, por su participación en una red que distribuía pornografía infantil a través de grupos de la aplicación de telefonía móvil 'Whatsapp' y lo ha hecho utilizando por primera vez la figura del agente virtual encubierto que se infiltró entre los miles de miembros de esos chats para delatar a los sospechosos.

La operación Íntegra, coordinada por un juzgado de la alicantina ciudad de Orihuela, se inició el pasado mes de marzo tras la denuncia de una mujer de la comarca de la Vega Baja a la que se le ha dado la condición de testigo protegido.

La información que facilitó permitió comprobar que existían grupos administrados por ciudadanos de países latinoamericanos, a los que se accedía por invitación de estos o mediante enlaces desde "grupos cerrados o secretos de Facebook" con servidores radicados en Estados Unidos, en los que se compartía abundante material pornográfico, incluidas prácticas pedófilas y de zoofílicas adulta e infantil.

Después, la Guardia Civil logró infiltrar a un agente virtual para monitorizar los grupos, algo para lo que previamente tuvo que solicitar y recibir el permiso del titular del juzgado. "Si el usuario no compartía archivos, era eliminado a veces, porque se le calificaba de mirón u observador", han explicado este miércoles en Alicante los guardias civiles Bautista y Rubén, responsables de la investigación.

Los foros cambiaban frecuentemente de nombre para dificultar su rastreo y, dado que contabilizaron cerca de una veintena y el tope de miembros era de 250, según sus cálculos habría implicadas "miles de personas de todo el mundo", aunque la Guardia Civil se centró en los usuarios con teléfonos radicados en España. En algunos casos, los usuarios no eran los titulares de las líneas, han matizado.

Tanto era el material compartido, que han asegurado que debían descargar a diario el teléfono del agente virtual infiltrado. Los agentes continúan haciendo un estudio de todas esas imágenes por si pudieran dar pie a otras operaciones. Los detenidos ya han declarado y han quedado en libertad con cargos. Algunos de esos grupos siguen activos y la Guardia Civil ha dado avisos a varios países.