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NUEVO DRAMA

La violencia machista ya ha matado a ocho menores este año

El entorno de la madre de la niña asesinada por su padre en Alzira asegura que estaban en proceso de separación. Es el año con más chicos muertos como consecuencia de esta lacra social

 

El asesino que degolló a su hija de dos años en Alzira. - MIGUEL LORENZO

NACHO HERRERO
13/11/2017

Se llamaba Maia, tenía dos años y fue asesinada con un arma blanca este domingo en la localidad valenciana de Alzira por su padre, según confesó él mismo. El lunes por la mañana, en los alrededores del número 12 de la calle Pare Castell de este municipio, donde se produjo el trágico suceso, amigos y familiares de la madre de la menor y curiosos no encontraban explicación a semejante atrocidad. La crueldad era tal que les resultaba inconcebible que hubiera sucedido realmente pero la fría estadística demuestra que se trata de un acto más común de lo que parece.


 
De confirmarse, como apuntan todos los indicios, que se trata de un caso de violencia machista, Maia sería el octavo menor asesinado en el 2017 en España en estas circunstancias. Todos ellos tenían menos de doce años, lo que añade un dramático plus de vulnerabilidad a su condición de víctimas colaterales de una lacra que este año ya le ha costado la vida a, como mínimo, 43 mujeres y que, conjuntamente, supera ya el medio centenar de muertos a falta de un mes y medio para que se cierre el registro anual.

Sin dudas
Los más cercanos a Victorita, la madre de la niña asesinada, no tienen duda de que se trata de violencia machista. El hombre habría acabado con la vida de su hija como respuesta a una petición de divorcio. Una compañera de trabajo del almacén de caquis en el que trabajaba explicó que a finales de septiembre la mujer les había contado que estaban en proceso de separación y que si no se había ido del piso que compartían es porque no tenía recursos suficientes para independizarse. Vivían bajo el mismo techo pero ya no como pareja. Compañeros del agresor le definen como un hombre serio, muy celoso y con dificultad para controlar la ira. En la reciente campaña de la vendimia habría amenazado a otro trabajador con un cuchillo. No obstante, el delegado de Gobierno aseguró que no había denuncias previas de la mujer. Si, como dijo una amiga, había salido de casa el domingo por la tarde precisamente para ponerla, no llegó a hacerlo. Tampoco parece que hubiera comentado ningún tipo de maltrato físico con sus allegados aunque sí algún tipo de amenaza a la que no había dado crédito.

Mihail, que así se llama el homicida, sería además el séptimo asesino de estos ocho menores que es, además, su padre. Ese grado de parentesco hacía que el crimen fuera aún más increíble para los conmocionados vecinos. De hecho, la primera reacción de los testigos cuando el hombre dijo que acababa de acuchillar a su hija fue de incredulidad. "Llamad a la policía y que suban. Que me lleven", insistía él, pero no fue hasta que le vieron la sangre cuando empezaron a asimilar que podía ser verdad. El hecho de que amagara con saltar desde el balcón del segundo piso donde residían, para acabar descolgándose al primero y dejándose caer sobre un coche aparcado en la acera, hizo todo aún más raro. Ese balcón fue uno de los escenarios examinados por la policía científica, que acompañó a la jueza de guardia y al propio agresor en su regreso al lugar del crimen el lunes por la mañana.

Año negro
Se trata ya del año más negro desde que en el 2013 empezaron a contabilizarse las muertes de menores como víctimas colaterales de la violencia machista. Ese primer ejercicio tenía hasta ahora el triste récord de asesinados con un total de seis muertos. En este último lustro ya habría un total de 23 menores asesinados pero las víctimas serían muchas más. La Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria apuntó para contextualizar el problema que según los datos del Ministerio del Interior fueron cerca de 4.000 los menores que sufrieron malos tratos en el domicilio familiar en el 2015. Estas cifras han llevado a que en los últimos tiempos se haya incorporado esta realidad a las nuevas normas. De este modo, según el Pacto de Estado aprobado en septiembre, las madres de los menores asesinados tienen la consideración de víctimas de la violencia machista y una de las cinco líneas de actuación del 'Pacto Valenciano' ya incluye específicamente a los menores. Pero, además, el Congreso ha dado luz verde a una proposición para redactar una ley específica que trate de erradicar la violencia contra la infancia, una norma que la asociación de pediatras pidió que tenga un carácter integral y que cree que supondrá "un avance en cuanto al reconocimiento del problema, la formación de los profesionales, disminución de la victimización y, en suma, protección a las víctimas".

Mucho por hacer
Pero más allá de la legislación, las previsiones que presentan los últimos estudios no permiten atisbar una mejoría inmediata. Según el Barómetro del 2017 del ProyectoScopio que impulso el Centro Reina Sofía, un 27,4% de los jóvenes entre 15 y 29 años creen que la violencia de género es una conducta normal en una pareja y un 21,2% consideran que es un tema politizado que se exagera.