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habla el forense al que confesó los apuñalamientos a las dos vecinas de la vilavella

El agresor de Mascarell: «Las voces me decían que cortara a mujeres»

Los padres del acusado, que tiene esquizofrenia paranoide, aceptan pagar 20.800 € a las víctimas. Fiscalía, defensa y acusaciones particulares piden diez años de internamiento psiquiátrico para él

 

Un policía nacional retira las esposas al acusado tras sentarse en el banquillo de la Sección Segunda. - MANOLO NEBOT

NÚRIA B. BIGNÉ
14/11/2017

El agresor de mujeres de Mascarell, T.M.P., confesó a un forense del Instituto de Medicina Legal de Castellón que unas voces que oía en su cabeza le decían que cortara a las víctimas. El acusado también dijo al médico que veía sombras que salían de su cuerpo. Así lo declaró el perito ayer durante la celebración del juicio que tuvo lugar en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial.

El acusado, que se encuentra en prisión preventiva desde el mes de junio y está declarado incapaz por tener esquizofrenia paranoide, apuñaló con un cuchillo jamonero a dos vecinas de la Vilavella el pasado marzo cuando estas se encontraban esperando a un taxi en el polígono Senda Mitjana de Nules. Aunque él dijo ayer no recordar nada de lo sucedido y rehusó declarar, las dos mujeres sí relataron el ataque. «Vino hacia nosotras y, sin mediar palabra, nos agredió con un arma blanca», explicó una de las afectadas, quien logró levantarse y correr para pedir ayuda tras ser acuchillada. A preguntas del fiscal, las dos reconocieron tener miedo de volver a encontrarse con T.M.P. en un futuro.

El acusado confesó ser el autor de los dos apuñalamientos también a un psicólogo del centro de Gran Vía, del que era usuario en régimen abierto. «Me lo contó de una manera muy fría y no lo vi arrepentido», dijo el experto.

La psiquiatra que lo trató en ese mismo centro reveló al tribunal que aunque la enfermedad de T.M.P. no es, en abstracto, violenta, puede llevar a delirios compatibles con la agresividad. «El enfermo puede desestabilizarse, a pesar de tomar la medicación», indicó la doctora, quien confirmó que T.M.P. «no tiene conciencia suficiente para darse cuenta de la gravedad de los hechos».

Por ello, la Fiscalía, las acusaciones particulares y la defensa decidieron tras la celebración del juicio solicitar, de manera unánime, una pena de 10 años de internamiento en un hospital psiquiátrico penitenciario para el procesado. Los padres de T.M.P., como responsables civiles, pidieron perdón y aceptaron pagar la indemnización de 20.837 euros que reclaman las acusaciones para las dos víctimas.