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benicàssim / castellón en el juzgado de lo penal número dos

Aplazan el juicio contra un guardia civil por disparar a otro en el 2005

La jueza pospone la celebración hasta enero por faltar un informe del forense. Un agente hirió en el abdomen a otro al pegarle un tiro en el cuartel de Benicàssim

 

NÚRIA B. BIGNÉ
02/10/2015

Estaban cambiándose de ropa. Ya habían finalizado su turno y ambos se encontraban en la zona de vestuarios del cuartel de Benicàssim. Eran las 6.15 horas, cuando el arma de uno de los dos guardias civiles se disparó accidentalmente, impactando la bala en el abdomen de su compañero.

El tiro atravesó al agente, también la taquilla que había detrás de él y parte de la pared de la sala. El joven efectivo cayó al suelo, herido, y fue trasladado en una Samu hasta el Hospital General de Castellón, donde fue intervenido.

Ocurrió hace ahora una década. Una noche de verano, en julio del 2005. El Juzgado de lo Penal número 2 de Castellón iba a celebrar ayer el juicio por estos hechos. El guardia civil que disparó debía sentarse en el banquillo de los acusados y enfrentarse, transcurridos 10 años, a una pena de seis meses de prisión por un presunto delito de imprudencia con resultado de lesiones, según confirmaron a Mediterráneo fuentes judiciales del caso.

Sin embargo, el juicio oral quedó suspendido. Faltaba un informe del médico forense que no se había realizado durante el proceso y la magistrada titular del juzgado decidió posponer la celebración por la importancia de contar con el mismo.

No será hasta el próximo 12 de enero cuando se celebre el juicio oral en la Ciudad de la Justicia de la capital de la Plana.

200.000 EUROS // La acusación particular pide una indemnización cercana a los 200.000 euros, según ha podido saber este diario. La víctima dejó de ejercer como guardia civil a causa de unas lesiones que arrastraba, que le impedían desempeñar sus funciones como agente de la autoridad con normalidad. Quien recibió el disparo reclama una compensación económica por lo sucedido.

El efectivo que disparó por accidente sí continuó en el cuerpo. Ascendió y fue trasladado de Benicàssim a Valencia, donde ejerce su actividad profesional.

El tiro, que se demostró que fue de forma accidental, se produjo cuando el agente sacó la pistola de la funda. Al parecer, según explicaron fuentes cercanas a la investigación, tanto el arma como el estuche en el que se guardaba eran nuevos y hacía poco tiempo que los efectivos los usaban. H