Un castellonense ha sido condenado al pago de una multa de 160 euros como autor responsable de una falta de amenazas, ya que sacó una escopeta durante una reunión de vecinos y los amenazó con pegarles un tiro.

Tal y como se desprende de la sentencia dictada por el juzgado de lo Penal 1 de Castellón --y que ha sido ratificada en su integridad por los magistrados de la Sección Segunda de la Audiencia Provincial--, los hechos se remontan a noviembre del 2013, cuando el acusado, de nacionalidad española y de 60 años, sin antecedentes penales, sobre las 14.15 horas del día 23 de noviembre del 2012, se enzarzó en las escaleras de la finca de Castellón donde habita en una discusión con algunos de sus vecinos cuando todos ellos estaban manteniendo una reunión para tomar algunas decisiones sobre aspectos referentes a la comunidad vecinal del inmueble.

En un momento de la misma, cuando los asistentes a la cita no se ponían de acuerdo en algunos aspectos que no han sido concretados, y con ánimo intimidatorio, el acusado se dirigió a su domicilio, entró rápidamente, enfadado, y salió del mismo portando una escopeta en las manos.

No obstante, pese a que, como se supo después, el arma estaba inutilizada, los apuntó con la misma y le dijo que les iba a pegar un tiro a todos. Un hecho que provocó un gran susto a sus vecinos, que, inmediatamente, lo denunciaron por amenazas.

El ahora condenado interpuso un recurso contra la sentencia de primera instancia indicando que no tenía recursos para hacer frente a la multa y solicitaba otra sanción menor de 3 euros al día durante 10 días, lo que sumaba la cantidad de 30 euros.

La Audiencia, en cambio, ha mantenido la penalización de 160 euros, al entender que el acusado ya fue juzgado por una falta y no un delito, máxime después de exhibir la escopeta a sus vecinos sin ser necesario. Y argumentan que este no es indigente, ni sufre penurias económicas. H