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el fuego más grave en casi tres décadas

El Palancia pide que no se olviden de ellos un mes después del incendio

Los vecinos reclaman que las ayudas lleguen cuantos antes para la regeneración y recuperación de la comarca

Imagen de la zona afectada por el incendio un mes después. Mediterráneo

El 14 de agosto del 2022 quedará grabado en la historia de la provincia de Castellón y, sin duda, en la memoria de aquellos que tuvieron que abandonar sus casas corriendo ante el avance de las llamas y de aquellos que han perdido fincas y enseres. El incendio de Bejís afectó a una decena de municipios arrasando 18.510 hectáreas con un perímetro de 150 kilómetros, es decir, la distancia que hay entre Castellón y Gandia. 

El pasado martes por la noche el Consorcio Provincial de Bomberos de Castellón dio por extinguido este fuego después de 30 días desde que cayera aquel fatal rayo durante una tormenta eléctrica. Se ha convertido en el mayor incendio ocurrido en la provincia desde el año 1994, cuando el fuego asoló en la comarca de Els Ports casi 30.000 hectáreas.

Con esta catástrofe natural en el recuerdo más cercano, los vecinos del Alto Palancia intentan poco a poco recobrar la normalidad, aunque la tristeza todavía es palpable en el rostro de aquellos que miran hacia un horizonte pintado de negro. «No he podido salir todavía hacia el monte porque es horroroso», narra Mª Carmen Marco, quien regenta el único horno que hay en Bejís.

Imagen de la zona afectada por el incendio un mes después. Rafael Martín

«Pensamos que el verano se acabó aquel día, que la gente no querría venir, pero todo el mundo ha vuelto y tenemos muchos visitantes y el final del verano está siendo apoteósico», señala Marco entre lágrimas de emoción y agradecimiento, tanto a los vecinos que luchan cada día por recuperar el paisaje de antaño como a aquellos que visitan la zona.

Todos ellos contribuyen a la necesaria recuperación económica y emocional de esta zona tan bella del interior de la provincia de Castellón amenaza por el fantasma de la despoblación.

Resurgir

«Todos nos estamos movilizando y solo pedimos que las administraciones no se olviden de nosotros», señala, al tiempo que remarca que desean que cuanto antes retiren todos los árboles quemados «porque ya se empieza a ver hierba verde, todo volverá a resurgir».

Un mensaje esperanzador que comparte la alcaldesa de Bejís, Josefa Madrid, quien tiene reuniones casi a diario para acelerar las ayudas prometidas y avanzar en la regeneración de la zona. «Ha sido una catástrofe y tenemos mucho trabajo por hacer, aunque las obras para arreglar, por ejemplo, los canales de riesgo ya se están llevando a cabo», explica. Está siendo el Consell el encargado de estas actuaciones de emergencia.

Imagen de la zona afectada por el incendio un mes después. Rafael Martín

Otra de las labores inminentes, que anunció la consellera de Medio Ambiente, Mireia Mollà, en su visita a la zona afectada la semana pasada, es la retirada de toda la masa forestal quemada para lo que se invertirán 1,2 millones de euros de manera inminente.

Tras haber dado ya por extinguido el incendio, empieza a contar el plazo para solicitar las ayudas previstas por el Consell, mientras que de manera paralela están las que concederá el Gobierno central. El objetivo pasa por poder remitir al Ministerio una primera valoración de daños antes de finales de este mes. Y es que aunque todavía no se conozca con exactitud el alcance total de las consecuencias económicas, sin duda, serán millonarias.

Como informó Mediterráneo, la semana pasada la Generalitat ya ha atendido 151 solicitudes y consultas en relación con los daños sufridos por el incendio de Bejís, que han tenido como resultado la apertura de 71 expedientes en las poblaciones afectadas.

La naturaleza pide paso

Imagen de la zona afectada por el incendio un mes después. Rafael Martín

«El sentir del pueblo es de cierta tristeza, pero también de esperanza. Todo el mundo está dispuesto a seguir trabajando», indica Madrid, quien recuerda que la naturaleza es «sabia y ya está pidiendo paso». Así, entre un paisaje negro ya se empiezan a observar pequeñas flores y arbustos que renacen con fuerza entre las cenizas.

En este último mes no solo ha habido cabida al nacimiento de vegetación verde sino también al hallazgo de tres proyectiles de la Guerra Civil sin detonar en Bejís.

Será a finales de este mes cuando se convoque la mesa postincendio, donde se analizarán las distintas acciones que hay que llevar a cabo para asegurar la regeneración de toda la zona afectada en los próximos años. Un proceso largo dado el alcance de las llamas.

Poco a poco, con la vista puesta siempre en su monte, la comarca retoma su día a día. Los 20 niños de Bejís, que cuenta con menos de 400 vecinos censados, volvieron a la escuela el pasado lunes, una muestra clara que de la localidad recobra poco a poco el pulso.

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