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Un robo de 300.000 euros sacude una joyería de Benicàssim

Tres encapuchados asaltan el establecimiento a plena luz del día y huyen con todo el oro perseguidos por la Guardia Civil

La puerta de la joyería en Benicàssim, destrozada tras el robo.

La puerta de la joyería en Benicàssim, destrozada tras el robo. / Eva Bellido

Benicàssim

El estrépito de tres golpes contundentes rompió la tranquilidad de la arteria principal de Benicàssim a plena luz del día, este martes, cuando tres ladrones encapuchados asaltaron una joyería que permanecía abierta y se llevaron todo el oro del establecimiento, valorado en cerca de 300.000 euros.

Un golpe preciso

El golpe, ejecutado con una precisión propia de un grupo profesional, sorprendió a los responsables del negocio en torno a las 15.00 horas, en la estancia contigua mientras terminaban de comer, sin tiempo siquiera para reaccionar. El local estaba con la puerta cerrada y acceso únicamente mediante timbre, y sin la persiana bajada, ya que algunos días permanece abierto durante el mediodía.

La joyería, desde el interior.

La joyería, desde el interior. / Eva Bellido

Los asaltantes tenían estudiado el momento exacto en el que irrumpir. Aprovecharon que el bar de al lado —cuya terraza llega prácticamente hasta el escaparate de la joyería— estaba cerrado por descanso semanal, lo que redujo notablemente el movimiento habitual en la zona y les permitió actuar sin ruido de fondo.

Robo rápido

Tras forzar la puerta principal, golpearon con un pico el lateral del escaparate blindado hasta abrir un hueco y, mediante un rastrillo, arrasaron las vitrinas llevándose exclusivamente piezas de oro: cadenas, pulseras, pendientes, horquillas y otras joyas de alto valor. Varios vecinos llegaron a gritarles al ver la escena, pero los ladrones continuaron con el robo sin inmutarse, demostrando una coordinación que evidencia una planificación previa.

Con el botín ya dentro de un saco preparado, salieron corriendo hacia un BMW azul marino donde les esperaba el tercer integrante del grupo, estacionado en la calle García Sangüesa, y emprendieron la huida. La rapidez del movimiento permitió que algunos testigos tomaran la matrícula completa y describieran el vehículo, información que trasladaron de inmediato a la Policía.

Persecución y fuga entre humo

En plena escapada, al parecer, el BMW se saltó un stop o realizó una maniobra brusca que llamó la atención de una patrulla de la Guardia Civil, que inició la persecución al ver a los ocupantes encapuchados en el interior del coche. Los delincuentes huyeron dirección Montornés y avanzaron hacia la zona alta, hasta llegar a un cruce con varias bifurcaciones, donde soltaron el contenido de un extintor, generando una nube de polvo que redujo la visibilidad.

Entre el humo, que impidió distinguir hacia qué camino habían girado, y la alta velocidad a la que circulaba el turismo, los agentes acabaron perdiendo el rastro del vehículo en ese punto.

Investigación en marcha

La Guardia Civil mantiene abierta la investigación y, por el momento, no hay detenidos. Los agentes trabajan con las cámaras de seguridad, las herramientas abandonadas en el exterior y los datos aportados por los testigos, mientras el establecimiento vuelve a atender al público.

Un negocio familiar sacudido

Pese al enorme impacto económico, la propietaria agradece que no se produjeron daños personales y ha reabierto el comercio mientras trata de volver a la normalidad aunque muy afectada por lo ocurrido.

El establecimiento, un negocio familiar con más de 50 años de trayectoria, afronta ahora la valoración final del material sustraído, que incluye cadenas, pulseras, pendientes de bebé, horquillas, piezas con piedras preciosas y diamantes.

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