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Secta sexual de Vistabella: la «anulación total» de la voluntad y la comprensión de las acusadas

El juicio ya está visto para sentencia, pero en la última sesión la defensa de la viuda y la nuera de Toni, principales acusadas, sostuvo que ellas carecían además de «la capacidad de entendimiento» para comprender qué pasaba

La masia donde vivían los miembros de la supuesta secta sexual de Vistabella.

La masia donde vivían los miembros de la supuesta secta sexual de Vistabella. / Mediterráneo

Pablo Ramón Ochoa

Pablo Ramón Ochoa

Castellón

La clave de la resolución del juicio de la supuesta secta sexual de Vistabella, el concepto sobre el que el cual el tribunal debe dictaminar después de haber oído a todas las partes, se define en apenas ocho palabras: anulación total de la voluntad y la comprensión.

Las dos principales acusadas de abusos sexuales a menores son la viuda y la nuera del fallecido tío Toni, líder indiscutible de la secta y perpetrador claro de los abusos a menores. La Fiscalía pide para ellas penas que en conjunto suman 115 años de prisión, una cantidad desproporcionada para su defensa, que reclama en todo caso la absolución total de las acusadas (tras dos años de prisión preventiva que ven del todo injustos) y que sus defendidas reciban la atención psicológica por todos los daños que sufrieron al tanto tiempo bajo el yugo del tío Toni.

El 'quid' de la cuestión

Pero el quid de la cuestión es si su voluntad estaba completamente anulada. Y es que en la dinámica de una secta destructiva, la palabra del gurú mesiánico que estaba en la cúspide de la comunidad era tratada con frecuencia como la palabra de Dios. El propio tío Toni decía que era un enviado de Dios.

El miedo a confrontar a Toni cuando este castigaba a su antojo a sus seguidores mediante violencia psicológica (desde gritos a hacer el vacío a una persona si consideraba que había hecho cualquier cosa en contra de sus dictados) es algo que estaba presente en el día a día de la secta. No solo eso, sino que las únicas dos víctimas de abusos físicos por parte de Toni eran precisamente su viuda y su nuera. Lo han dicho desde todas las partes de este proceso: desde presuntas víctimas a testigos y acusados.

En el mismo plano

Pero, lo más importante para las defensas: lo han sostenido también peritos que han afirmado que las dos principales acusadas estaban anuladas en el mismo plano que las víctimas, esto es, totalmente anuladas. Sin capacidad alguna para tomar decisiones en la secta. En otras palabras, sin responsabilidad en los abusos. La Fiscalía considera lo contrario.

La cuestión no es baladí puesto que una condena o una absolución depende de esto y el tribunal debe resolver sin tener ningún tipo de duda al respecto. Cabe recordar que la que era nuera de Toni fue además «la víctima cero», de acuerdo con los peritos: entró en la secta a los 15 años y fue abusada por Toni. Luego, este la habría utilizado para que lo ayudara durante una agresión con «la maquinita», un vibrador que tenía Toni y que ponía sobre el clítoris de las chicas para supuestamente «dar luz» a sus ovarios, creencia compartida por todos allí. Cobo pidió la eximente completa por «trastorno mental» y «capacidad cognitiva y volitiva anulada por completo». Llegó a decir que sus pensamientos eran «de psiquiátrico».

Un perito así lo sostiene

El perito y doctor en Psicología Forense José Miguel Cuevas, experto en sectas y persuasión coercitiva y habiendo siempre atendido a víctimas en multitud de procesos judiciales, concluyó categóricamente respecto de la nuera (a quien le realizó más de diez entrevistas) que tenía «su capacidad completamente anulada».

Es más, tenía anuladas tanto «su capacidad de razonar», porque creía en todo lo relativo al fin sanador de la «maquinita» que les aplicaba el tío Toni, al igual que creía el resto de la secta, así como también «su voluntad».

Sobre este último punto, el doctor Cuevas, quien testificó en una sesión del juicio en noviembre, incidió en que era algo «totalmente lógico por el maltrato físico, así como por las humillaciones públicas que sufría del líder».

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