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El calvario de un castellonense que dio sus datos bancarios para comprar un coche en Milanuncios y resultó ser una estafa: firmaron créditos de 16.000 euros a su nombre

Un hombre ha sido condenado a seis años de prisión y una mujer, a 3 años, tras reconocer su culpabilidad en un acuerdo con la Fiscalía

Las dos personas condenadas, ayer en la Audiencia Provincial de Castellón custodiadas por policías.

Las dos personas condenadas, ayer en la Audiencia Provincial de Castellón custodiadas por policías. / Ramón

Pablo Ramón Ochoa

Pablo Ramón Ochoa

Castellón

Los especialistas siempre recomiendan tener mucho cuidado con las posibles estafas al comprar artículos por internet en plataformas de segunda mano. Hay que comprobar bien todo lo relacionado con la adquisición y, sobre todo, no dar datos personales confidenciales a menos que se esté completamente seguro de ello. Ayer, la Audiencia Provincial de Castellón juzgó un caso en el que se vio lo que puede suceder si, detrás de esa deseada compra a un módico precio, lo que se esconde en realidad es un engaño planeado al detalle.

Un hombre de 30 años y una mujer de 27 reconocieron su culpabilidad en el proceso contra ellos. Llegaron a un acuerdo de conformidad con la Fiscalía mediante el cual aceptaron seis años de prisión, él, y tres años de prisión, ella. Los delincuentes, ambos de nacionalidad española y reincidentes, cometieron delitos continuados de estafa agravada y de falsedad documental.

Todo comenzó cuando los procesados publicaron en la plataforma Milanuncios un vehículo Audi A5 Sportback en Castellón. Solo tenían que esperar a que alguien picase con ese anuncio (que el magistrado de la Audiencia Provincial definió ayer como «mendaz», donde se mostraba que ese coche de segunda mano estaba disponible por 15.800 euros (en el mercado de ocasión, el precio de ese modelo Audi suele ser algo mayor, sobre los 20.000 euros).

La trampa al comprador

Los acusados quedaron con la víctima y le dijeron que se lo dejaban a ese precio si financiaba parte del mismo. Supuestamente para esa financiación, le pidieron a la víctima sus datos personales y bancarios: DNI, cuenta bancaria y una nómina reciente. Incluso le refirieron un correo electrónico de un supuesto asesor crediticio para que mandara allí los documentos. También indicaron que el coche estaba en una conocida compañía de vehículos de ocasión. El comprador cayó en la trampa.

A continuación, lo que hicieron los acusados, según el escrito firmado por ellos mismos, fue suscribir distintos créditos a su favor. ¿Y con qué datos? Con los de su víctima.

Créditos a nombre de la víctima

Así pues, el varón que intentó comprar un coche vio cómo se firmaban a su nombre varios créditos rápidos de Cetelem, todos ellos de cantidades cercanas a los 3.000 euros. También se contrató otro crédito con Aplázame por unos 1.700 euros. Así hasta completar créditos por valor de 15.904 euros.

sos créditos los usaron los acusados para realizar compras de tecnología para ellos mismos. Ahora, están obligados a indemnizar a las compañías crediticias por todo el dinero de los servicios.

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