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Se apropiaron de una empresa y sus vehículos en Castellón: piden 8 años de cárcel

Un hombre de 51 años y una mujer de 45 se quedaron supuestamente con un negocio de forma ilegal

Camiones estacionados en un polígono industrial.

Camiones estacionados en un polígono industrial. / Bernabé / J. Lalín

Pablo Ramón Ochoa

Pablo Ramón Ochoa

Castellón

La Fiscalía Provincial cree que un hombre de 51 años, natural de Castelló, y una mujer de 45, nacida en la Vall d’Uixó, se apropiaron de manera indebida de una empresa ya existente, que estaba representada legalmente por la exmujer del varón acusado.

Es ella la que reclama por estos supuestos hechos, por los cuales les piden cinco años de prisión, a los que se añaden otros tres años por otro supuesto delito de descubrimiento y revelación de secretos.

Segundo intento de juicio

Es la segunda vez que se intenta juzgar en la Audiencia Provincial de Castellón este caso, que quedó aplazado el pasado octubre. Las nuevas fechas previstas son este lunes y martes, 26 y 27 de enero respectivamente.

Los presuntos delitos comenzaron en marzo de 2018 y continuaron en 2019, según se especifica en el escrito de acusación de la Fiscalía, donde no se aclara si temporalmente fueron más allá.

Un plan conjunto

El procesado, con antecedentes penales no computables a efectos de reincidencia, y su compañera empresarial, la otra procesada (sin antecedentes penales), se pusieron «de previo y común acuerdo» para cometer la ilegalidad: «Con ánimo de enriquecerse ilícitamente a costa del patrimonio ajeno, concretamente del negocio, patrimonio y clientela de una mercantil representada legalmente por la exmujer del acusado», ambos procedieron con una creación de empresa sospechosa.

Un nombre casi igual

Así, constituyeron otra compañía en marzo de 2018, que se denominaba de manera «prácticamente idéntica a la anterior», solo cambiando un término. La valldeuxense acusada ejercía como administradora única, si bien renunció en mayo de 2019 y, a partir de entonces, fue el hombre el administrador mancomunado.

Algunas de las acciones que supuestamente realizaron fueron cambiar de titularidad las líneas de teléfono de la vieja mercantil hacia la nueva, así como crear tarjetas de visita prácticamente iguales, pero con el nombre modificado. Además, él sacó 3.000 euros de la cuenta bancaria de la anterior empresa, «sin consentimiento ni conocimiento de la administradora única de la mercantil propietaria de dichos fondos, su exmujer». Los dos acusados dispusieron de once vehículos que eran propiedad de la anterior empresa. La mayoría eran camiones y furgonetas, pero también había turismos.

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