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Juzgan a un joven por hacerse pasar por policía para pedir vídeos sexuales a menores

La Fiscalía reclama cuatro años y medio de prisión para este varón por supuestamente extorsionar por WhatsApp a dos chicos de 14 y 15 años

Dos jóvenes manejan sus teléfonos móviles.

Dos jóvenes manejan sus teléfonos móviles. / Europa Press / SEMG

Pablo Ramón Ochoa

Pablo Ramón Ochoa

Castellón

La Audiencia Provincial de Castellón acogerá este próximo jueves la vista oral del proceso en el que se juzga a un joven de 27 años por dos supuestos delitos de abuso sexual a menor y otros dos delitos de quebrantamiento de medida cautelar. Al varón le piden cuatro años y seis meses de cárcel en total.

Los hechos ocurrieron en 2023 en una localidad de la provincia que Mediterráneo omite para proteger la identidad de las presuntas víctimas. Se trata de dos situaciones de posible abuso muy similares entre sí, con el mismo modus operandi por parte del perpetrador, e idéntico tipo de objetivo elegido.

Según el escrito de acusación de la Fiscalía, este joven ya tenía una orden de alejamiento y de comunicarse por cualquier vía con las dos víctimas a consecuencia de una decisión judicial previa. A pesar de eso, el varón igualmente se puso en contacto. Las víctimas son dos chicos adolescentes: uno de ellos tenía 14 años cuando ocurrieron los hechos y el otro, 15.

La primera víctima

Era 5 junio de 2023 cuando el supuesto agresor empezó a actuar contra el primero de los adolescentes. Siempre según lo que dice el Ministerio Público, el acusado actuó «con deseo de sastisfacer sus turbios deseos sexuales». Entró en Instagram desde uno de sus perfiles y contactó con la víctima.

A continuación, le dijo que era Policía Local de su municipio. Valiéndose de esa fingida posición de autoridad, le requirió al joven de 15 años que le enviase «vídeos en los que apareciera el menor golpeándose los testículos», así como también «un vídeo en el que el menor simulase encontrarse en una barrera de fútbol agarrándose los testículos».

El procesado le advirtió de que si no lo hacía, compartiría otro vídeo que supuestamente él tenía y en el que el menor aparecía tocándose los testículos. El niño se negó a mandarlo y a través de su padre denunció.

La segunda víctima

El otro hecho por el que se imputa a este joven de nacionalidad española también pasó en ese mes de junio, en concreto los días 20 y 21, un par de semanas después de recibir su primer ‘no’. En esta ocasión, apuntó a otro chaval, esta vez de 14 años.

En vez de Policía Local y otorgándose mayor rango, dijo pertenecer a la Guardia Civil. Utilizó precisamente el hecho de que tenía un juicio pendiente con este chico, contra el que tenía una orden de alejamiento, le requirió que le enviase unos vídeos de contenido sexual que podrían ayudar en la investigación de la Guardia Civil.

Le advirtió de que «en caso de no hacerlo, iría a por él». «De igual manera y en ese contexto, le instó a realizar un nuevo vídeo y a que se lo enviase», indica la Fiscalía. Si no se lo mandaba, le amenazó con que le debía pagar 190.000 euros.

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