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Trata de personas en Nules: «De buena mañana he visto cómo cargaban a gente en furgonetas»

No son pocos los vecinos del municipio que conocían que en las casas donde ha intervenido la Guardia Civil «vivía mucha gente y vivían mal»

Uno de los puntos en los que se ha realizado una redada en Nules, en la calle San Agustín.

Uno de los puntos en los que se ha realizado una redada en Nules, en la calle San Agustín. / MÒNICA MIRA

Nules

Desde que de madrugada, vecinos de un edificio de la calle Buenavista de Nules se han visto sobresaltados por la llamada a sus casas de la Guardia Civil, en el municipio ha habido poca normalidad y muchas preguntas. Varias calles habían sido tomadas por varias decenas de agentes y nadie sabía exactamente qué estaba pasando.

Los primeros en saber qué algo estaba sucediendo fueron los vecinos del mencionado edificio. Les informaron de que estuvieran tranquilos, pero era mejor que salieran de casa. Cuando lo hicieron, se encontraron con «varias personas esposadas» y fueron testigos de como «se llevaban a varios niños en edad escolar».

Era el principio de una macro operación contra la trata de personas, pero en ese momento, nadie era consciente de eso. La alerta de que algo pasaba comenzó a correrse cuando la actividad habitual de cualquier día laboral se activó. Una de las redadas se estaba produciendo en una importante vía de circulación, la calle Padre Tomás Lucas, frente a la rotonda de la Puerta del Sol, con lo cual fue muy visible.

Desde hace meses, se sabía que allí vivían inmigrantes. Es una casa vieja, en la que durante muchos años no había vivido nadie. Entre los residentes en la zona también se sabía que allí «vivía mucha gente y no vivían bien», según algunos testimonios. «En verano, se veía desde fuera que tenían ventiladores encima de cajas, pero había pocos muebles y mucha gente», detallan.

Desde la calle, en una de las casas se veían colchones en el suelo y la terraza estaba llena de trastos, aseguran vecinos

No eran mejoras las condiciones en la vivienda de la calle San Agustín, una planta baja donde desde hace mucho tiempo se hacinaban numerosas personas. «Desde la calle se veía que había colchones en el suelo y la terraza estaba llena de trastos», relatan otros vecinos.

Según ha podido saber Mediterráneo, las redadas se habrían producido hasta en cuatro casas diferentes y quienes este martes han madrugado, han sido testigos de como «estaban subiendo a personas en furgonetas». Lo que el vecino que lo explica no sabía es que la Guardia Civil estaba trasladando a las víctimas de esta trata de personas hasta la Terraza de l'Estany, en playa, donde se les ha sometido a todas a revisiones médicas.

Confusión y bulos

La falta de información y el amplio despliegue de medios policiales por diferentes partes del municipio disparó de inmediato las especulaciones. La presencia de estas personas inmigrantes en la playa llevó a algunos a apuntar que habían llegado en patera hasta la playa, incluso se había llegado a asegurar que había muertos, todo informaciones sin fundamento que se extendieron con rapidez, aunque distaban mucho de la realidad.

Lo que sí ha podido saber este periódico, es que, al parecer, este mismo martes se habría producido una reunión entre el alcalde y concejales de la oposición para informarles sobre un dispositivo que ha revolucionado a la localidad.

Pese a que se pidió discreción, alguno de esos ediles envió un mensaje de whatsapp que no tardó en compartirse de forma masiva por la población, en el que se indica que «la Guardia Civil pide que seamos muy cautos con lo que contamos, porque es una macro operación que afecta también, seguramente, a Burriana. Tiene que ver con la trata de personas. No hay confirmación oficial por parte de la Guardia Civil de ninguna persona muerta», una afirmación esta última relacionada con el rumor mencionado que se había extendido entre los vecinos y había cobrado fuerta, generado cierta alarma.

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