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Condenado a otros 8 años más por una agresión sexual en Castellón

Ya fue sentenciado a cuatro años por el caso de una menor en Moncofa y por chantajes sexuales

Vicente L.G., sentado en el banquillo de los acusados durante su juicio en la Audiencia.

Vicente L.G., sentado en el banquillo de los acusados durante su juicio en la Audiencia. / MEDITERRÁNEO

Castellón

Vicente L.G. ha sido condenado a otros ocho años de carcel por agresión sexual. El castellonense, que ejercía como Detective privado en el pasado, deberá indemnizar además a su última víctima con 15.000 euros por unos hechos juzgados en la Audiencia Provincial y recogidos por este periódico.

Vicente L. G. ya fue sentenciado a 4 años más por la agresión sexual a una menor de 15 años en Moncofa y a otros dos años por chantajear a su novia con vídeos sexuales. En esta ocasión, le dijo a la agredida “que el capo del cartel de Sinaloa se había encaprichado de mí y que, para evitar que me llevara con él, debíamos fingir que éramos pareja. Por eso, teníamos que grabar un vídeo practicando sexo para demostrárselo y que me dejara en paz”, como relató la afectada en el juicio.

Cabe destacar que el tres veces condenado aún tiene varias causas pendientes en los juzgados de Castellón. Entre otras, por violencia de género (como también contara este diario en exclusiva, se cambió el sexo en el DNI para evitar ser procesado por violencia machista) y por inducir al incendio de varios coches en su propia finca de vecinos.

“Me encontraba en el portal de mi casa cuando me detuvo para preguntarme por la ubicación de una calle", dijo en el último juicio la víctima de la agresión sexual. Un modus operandi que ya usó en el caso de la menor de Moncofa.

Aseguraba que su padre tenía 15 restaurantes y su hermana era jueza. Decía que era detective privado, con muchos contactos en la Policía y que también movía droga”, apuntó la víctima, aludiendo a las mentiras de Vicente L.G.

Se negó a realizar prácticas sexuales con él

Ella se negó a realizar prácticas sexuales con él y le aseguró que no contaría nada. Sin embargo, "vi que la única forma de salir con vida era grabar el vídeo. Él empezó a desnudarse y me obligó a quitarme la ropa para fingir, pero él me decía que debía masturbarle y hacerle una felación", a lo que ella accedió.

"Me doblaba la edad y el peso", ha relatado la joven, que también ha declarado que "intentó introducirme su pene cuatro o cinco veces".

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