Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El caso del ahora detenido Vicente L. G. se había denunciado como una desaparición en SOS Desaparecidos

La plataforma colgó su imagen en redes sociales

Dos imágenes del fugado, que fue detenido este jueves.

Dos imágenes del fugado, que fue detenido este jueves. / Mediterráneo

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Castellón

La sensación del entorno del agresor sexual múltiple castellonense Vicente L. G., de 45 años y detective privado de profesión, había sido durante semanas que la desaparición del varón había sido forzosa y temían por su estado de salud, así como apuntaban a una enemistad manifiesta de Vicente con una persona que podría estar detrás de él. De hecho, el caso se denunció como una desaparición en redes y en el portal oficial SOS Desaparecidos, que publicó su imagen, portando unas gafas de sol, junto a su complexión física y el resto de datos personales.

Sin embargo, ayer, miembros de la Comisaría Provincial de la Policía Nacional de Castellón encontraron y detuvieron a Vicente L. G. en Tarancón, en la provincia de Cuenca, uno de los lugares que los agentes vigilaban desde el inicio de la investigación. Sabían que el castellonense que decidió huir de la justicia tenía una vinculación con Cuenca por motivos personales no familiares.

La denuncia de ese entorno de Vicente L. G., que se mostró realmente preocupado por lo que pudiera haber pasado con él, llegó a SOS Desaparecidos, que difundió la imagen, situación por la cual afrontó comentarios negativos.

28 días después

Veintiocho días después, y según pudo confirmar Mediterráneo de varias fuentes de toda solvencia, se puso fin a la búsqueda del castellonense Vicente L. G., el condenado por al menos dos agresiones sexuales (que tiene recurridas) y coacciones que se encontraba en paradero desconocido desde el pasado 9 de abril. Esa mañana tenía que presentarse a una vista para decidir si continuaba en libertad con medidas o si entraba en la cárcel, pero no acudió a los juzgados y nadie lo consiguió ubicar.

Desde ese día, en el que además se descubrió su pulsera electrónica tirada en una calle de València, la Policía Nacional lo buscaba con múltiples efectivos por toda España, al considerarlo un sujeto potencialmente peligroso. Los agentes de Valencia y Castellón trabajaban sin descanso para encontrar pistas sobre su localización.

Huida voluntaria

Tenían líneas de las que tirar, y así lo estaban haciendo, pues aunque todas las hipótesis estaban abiertas, la huida voluntaria era la principal hipótesis de la Policía Nacional. Pero finalmente fueron agentes de la Comisaría Provincial de Castellón los que lo detuvieron.

Anteayer, la Audiencia Provincial de Castellón había solicitado que se activara la orden de búsqueda y captura internacional, la máxima que se puede aplicar a una persona. Esto suponía que saltaría la alerta de Interpol si se lo identificaba en algún punto del mundo.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents