Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Confirman la condena de 4 años de cárcel a un hombre por intentar matar a un peluquero en Benicarló

"¿Quieres que te deje una marca en el cuello con el cuchillo", dijeron dos varones a este barbero al que rajaron el ojo y la cara

El segundo de los acusados está fugado

La Audiencia Provincial de Castellón, donde se celebró el juicio.

La Audiencia Provincial de Castellón, donde se celebró el juicio. / Gabriel Utiel

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Victoria Pitarch

Castellón

La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Castellón ha confirmado este viernes la condena a una pena de prisión de cuatro años a un hombre que intentó matar a un peluquero de Benicarló el 16 de febrero de 2024. La Sala le considera autor de un delito de homicidio en grado de tentativa para el que aprecia la circunstancia atenuante de grave adicción.

Tal y como contó Mediterráneo tras el juicio a finales de enero, al peluquero le cortaron la cara con un cúter, perforándole el globo ocular izquierdo y llegando del pómulo a la parte superior del labio, lo que le valió una herida de 30 puntos de sutura transversales en el rostro; le golpearon hasta dejarle tendido en el suelo con un hierro y un palo de gran formato, y, tras intentar clavarle un cuchillo en el costado derecho, acabaron rajándole la mano, con la que se estaba defendiendo. Son los hechos que ocurrieron en febrero de 2024 en una peluquería de Benicarló, cuando dos hombres, «de común acuerdo», según relató el Ministerio Fiscal, se personaron en el negocio de la víctima «con ánimo de menoscabar la integridad física y con ánimo intimidatorio». Primero le agarraron con las dos manos del cuello al mismo tiempo que le gritaban «¿quieres que te deje una marca en el cuello con el cuchillo?»; y «te voy a matar».

Con graves consecuencias para la víctima, quien en este periodo de tiempo ha pasado por varias operaciones quirúrgicas, con sutura de heridas faciales y lesión penetrante en ojo izquierdo, afectación de la esclera y úvea así como catarata traumática, el Ministerio Fiscal solicitaba una pena de nueve años de prisión para cada uno de los dos presuntos agresores por un delito de homicidio en grado de tentativa.

Atenuante de "grave adicción"

Finalmente, tras una conformidad entre la Fiscalía y la defensa, uno de los agresores personado en el juicio que debía celebrarse ayer en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial aceptó una condena de cuatro años de prisión por homicidio frustrado, una rebaja de la pena solicitada inicialmente por la «atenuante de grave adicción».

El hombre no podrá acercarse a menos de 500 metros de la víctima, su domicilio, lugar de trabajo o cualquier otro lugar en el que se encuentre, ni comunicarse con ella por ningún medio, directa o indirectamente, por un periodo de cinco años.

En cuanto a la responsabilidad civil, la sentencia, que ya es firme, obliga también al penado a pagar una indemnización al perjudicado de 16.640 euros por las lesiones que sufrió y de 99.130 euros por las secuelas que le quedaron.

El día de los hechos

Los hechos ocurrieron cuando el agresor, acompañado de otro hombre que ha sido declarado en rebeldía, comenzó a golpear la puerta de cristal de una barbería de Benicarló hasta que salió una empleada, pareja del propietario.

La mujer abrió la puerta, lo que aprovechó el asaltante para agarrarla del cuello con las dos manos y amenazarla con dejarle una marca en el cuello con un cuchillo.

En ese momento, el dueño del establecimiento salió en defensa de su compañera sentimental y el condenado se abalanzó sobre él y, con ánimo homicida, intentó clavarle un cuchillo en el costado al peluquero, mientras le amenazaba con matarle. La víctima sufrió una primera herida en una mano al intentar esquivarlo.

Reconstrucción del globo ocular

A continuación, el agresor sacó del bolsillo un cúter e hirió al propietario en la cara y en un ojo, donde le provocó una perforación del globo ocular, tal y como recoge la resolución judicial.

Debido a esa lesión, necesitó ser sometido a una operación de reconstrucción del globo ocular y a otra intervención por un desprendimiento de retina. Tardó 228 días en curar de sus heridas y sufre como secuela la pérdida de agudeza visual.

La sentencia, dictada después de que las partes alcanzaran un acuerdo de conformidad, por el que el condenado reconocía la autoría de los hechos y se mostró de acuerdo con la pena impuesta, considera probado que el agresor tenía afectadas parcialmente sus capacidades debido a los efectos del alcohol y las drogas, lo que conduce a la apreciación de una circunstancia atenuante.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents