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La odisea de una mujer de Castellón llevada hasta juicio por presunto fraude: "La Seguridad Social y Mapfre la han hecho pasar por un sufrimiento innecesario, está destrozada"

La Fiscalía se desmarca del Estado y de la aseguradora y reclama que se absuelva a la mujer, al considerar como verdadera la enfermedad neurodegenerativa que padece

Las acusaciones le reclamaban nueve años de prisión y han mantenido esa petición de pena en la Audiencia Provincial de Castellón

La acusada, durante el juicio mientras declaraba uno de los médicos que avaló su enfermedad en Castellón.

La acusada, durante el juicio mientras declaraba uno de los médicos que avaló su enfermedad en Castellón. / Mediterráneo

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Pablo Ramón Ochoa

Pablo Ramón Ochoa

Castellón

La Fiscalía pidió este miércoles absolver a una mujer acusada acusada de un supuesto fraude a la Seguridad Social y a Mapfre, con su pensión de invalidez absoluta y con seguros de vida. El Ministerio Público defendió que la mujer, de alrededor de 60 años, sí padecía efectivamente una enfermedad neurodegenerativa asociada a una fibromialgia.

En el juicio en la Audiencia Provincial de Castellón y tal y como han asegurado durante los últimos años en los que han investigado a esta mujer hasta llevarla a juicio oral, los abogados del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) y de la empresa aseguradora implicada acusaron a esta mujer de simular el deterioro cognitivo que padece. Incluso cuando 21 peritos especialistas en neurología sostuvieron que la enfermedad era real, el Estado y la compañía insistieron en que estaba fingiendo. Llevaron hasta el final esa acusación acogiéndose a la declaración de una perito que había opinado de manera distinta a sus otros 21 colegas y que había afirmado que había "sospechas" de que la mujer fingía, si bien no tenía certezas.

En total, el INSS y Mapfre siguen pidiendo para la mujer nueve años de prisión.

Se da la particularidad de que la compañía aseguradora que inició este proceso, Axa, no siguió adelante con la acusación y no llevó abogado al juicio, pero el INSS y Mapfre recogieron su testigo.

El origen del caso

La mujer que afronta esta odisea judicial (que aún no ha terminado pues el tribunal debe decidir) firmó entre 2008 y 2009 seguros de vida con diversas compañías por valor de 120.000, 180.000, 100.000 y 100.000 euros. Los pagó todos mes a mes religiosamente.

Ella sostuvo en el juicio que los contrató porque había enfermado su marido y porque tenía «antecedentes familiares» de enfermedades neurodegenerativas y de esquizofrenia, cosa que resultó ser cierta. «Yo lo que no quería era dejarle el muerto a mis hijos si a mí me pasaba algo», indicó entre lágrimas la acusada a preguntas de las partes.

Tres años después de sacar los seguros

Al momento de firmar los seguros estaba sana. Y así lo siguió estando durante 3 años más, cuando empezó a tener los primeros síntomas de su enfermedad, acreditada por profesionales de diversas instituciones. «No es que contrató el seguro hoy y al mes que viene se siente mal, es que pasaron tres años. Las acusaciones han hecho pasar a esta persona por un sufrimiento innecesario», dijo su abogado, quien tras el juicio remarcó que ella «está destrozada». Fue la cantidad de seguros contratados lo que levantó las sospechas.

La letrada de Mapfre incidió en que no hay que mirar cómo está hoy la mujer, «sino cómo estaba en 2013 y 2014». En su opinión, entonces «exageró» su enfermedad para cobrar los seguros. El abogado de la mujer respondió que «el estado presente de la mujer se cohonesta con el estado inicial», pues la enfermedad ha ido avanzando.

La Seguridad Social le dio primero una pensión de gran invalidez que más tarde le retiró por las sospechas de fraude y en el juicio reclamó que la afectada, de nacionalidad venezolana pero residente legal en España, devuelva más de 80.000 euros al Estado.

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