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De estar jubilada a participar en el operativo de extinción del incendio: La madre de Violeta Mangriñán, agente medioambiental voluntaria

Elvira Mondragón, que completó su etapa profesional hace varios meses, asegura que «se está quemando lo que durante más de 36 años he protegido»

Elvira Mondragón, a la izquierda de la imagen, en pleno operativo de extinción contra incendios, como una más de los agentes medioambientales.

Elvira Mondragón, a la izquierda de la imagen, en pleno operativo de extinción contra incendios, como una más de los agentes medioambientales. / MEDITERRÁNEO

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Mònica Mira

Mònica Mira

La Vall d'Uixó

Entre las unidades movilizadas para la extinción de cualquier incendio, hay una especializada en la protección del medio ambiente que no suele aparecer en las relaciones de medios activados, aunque sus integrantes están presentes antes, durante y después tanto en las grandes catástrofes, como la del incendio forestal iniciado en la Vall d'Uixó, como en los pequeños episodios que afectan a pequeñas extensiones de terreno. Son los agentes medioambientales de la Generalitat valenciana.

Hasta siete de estos profesionales se encuentran estos días en primera línea, algunos de los cuales después de solicitar ser activados pese a estar de vacaciones o de días libres. Entre ellos, Elvira Mondragón, una agente que después de 36 años y diez meses de ejercicio profesional se había jubilado, los últimos como jefa de comarca precisamente en la Plana Baixa.

«No podía asistir a lo que estaba pasando sin hacer nada. Solicité incorporarme como voluntaria», relata Elvira, madre de la 'influencer' y empresaria Violeta Mangriñán, y la Conselleria de Medio Ambiente aceptó ese ofrecimiento. Así lleva tres jornadas junto a sus compañeros desarrollando las funciones que les competen a quienes podrían calificarse como los expertos en el territorio.

En eso hace mucha incidencia Elvira, en la importancia que puede llegar a tener conocer con tanta exactitud unas montañas que tienen unas características muy particulares y que han sido su oficina casi cuatro décadas.

El de los agentes medioambientales es un trabajo invisible, pero relevante. Precisamente por ese conocimiento del terreno, se convierten en guías del resto del operativo, orientando a las brigadas en su avance por las montañas que, a menudo, «como vienen de fuera, no conocen».

«Me hice agente medioambiental para proteger la Serra d'Espadà, y después de 36 años, siento impotencia de ver quemar lo que he cuidado»

Elvira Mondragón

— Agente medioambiental

Elvira explica que esa experiencia sobre el espacio en el que se desenvuelven «nos permite tener una visión de conjunto del incendio muy grande», y avanzarse incluso a cuál puede ser su comportamiento dependiendo de la zona de la sierra en el que se encuentre. Hasta el punto de entender dónde será más efectivo realizar una descarga de agua.

Además, «somos los ojos de la Administración». Si la Guardia Civil se encarga de investigar estos sucesos para esclarecer si existe un ilícito penal detrás de ellos, como parece ser el caso del incendio de la Vall, los agentes medioambientales los investigan todos, los grandes y los pequeños, hasta los que solo queman parcelas agrícolas abandonadas.

Lo hacen desde una visión más técnica y estadística, dado que conocer por qué se ha producido puede ayudar a evitar que vuelva a repetirse o justificar hacia dónde deben dirigirse los esfuerzos en materia preventiva. Aunque esa no es la función de Elvira estos días. Otros compañeros especializados en esa materia se encargan de las indigaciones. Y precisamente este lunes por la mañana estaban en la Vall d'Uixó, en la zona donde se inició el fuego.

Agentes medioambientales coordinados con el resto de efectivos del dispositivo de extinción en el incendio forestal de la Vall d'Uixó.

Agentes medioambientales coordinados con el resto de efectivos del dispositivo de extinción en el incendio forestal de la Vall d'Uixó. / ASSOCIACIÓ AGENTS MEDIAMBIENTALS

Mondragón está desempeñando labores de coordinación cuando hace falta, «nos movemos por la zona atendiendo a las indicaciones del PMA y acudiendo a los sectores en los que se considera que podemos hacer falta, y si es necesario, cogemos un batefuegos y nos ponemos a pegar palazos».

Dice que «se está quemando mi casa». Al asistir a la destrucción de estos parajes, confiesa que «me hice agente medioambiental para defender la Serra d'Espadà», por lo que afronta sus obligaciones con sentimientos encontrados. Por una parte, «por la impotencia de ver que se quema lo que he estado cuidando media vida»; por la otra, la convicción de que «voy a continuar haciéndolo hasta el final». Defiende que «para un agente medioambiental no hay jubilación» cuando se vive su profesión como ella lo hace.

Un vehículo del servicio de agentes medioambientales de la Generalitat valenciana acudiendo a una zona afectada por el incendio de la Vall.

Un vehículo del servicio de agentes medioambientales de la Generalitat valenciana acudiendo a una zona afectada por el incendio de la Vall. / ASSOCIACIÓ AGENTS MEDIAMBIENTALS

Y otra cuestión en la que pone mucho empeño es en reivindicar la importancia del trabajo al que se ha dedicado desde su juventud, el que siguen desempeñando sus compañeros y compañeras agentes medioambientales. Lo hace con dos ideas en mente. La primera, la satisfacción personal de estar colaborando en la defensa del parque natural y las poblaciones que forman parte de él, una vez más; la segunda, la esperanza de que la Serra d'Espadà «tiene fuerza para regenerarse», aunque el impacto de la catástrofe sea devastador.

Un problema a resolver

Las condiciones que han hecho posible su reincorporación en las condiciones del resto de agentes, salvo por el sueldo, tienen que ver con una deficiencia por parte del INSS en la aplicación de la normativa que facilitaba la jubilación temprana de estos profesionales, que les reconoce el derecho a esta retirada antes de la edad legalmente establecida para los trabajadores en general.

Una anomalía que se viene produciendo desde diciembre y que hace que, aunque la Generalitat les reconozca el derecho de retirarse y lo autorice, por parte del INSS no se aplica y les deja sin pensión hasta que se subsane, lo que afecta a unos 400 agentes medioambientales en toda España, aunque de eso hablarán cuando pasen los incendios.

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