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La Plana se convierte en una balsa de humo: el aire se para y se desploman las partículas en suspensión procedentes del incendio

Desde Avamet explican que antes de la salida del sol había una mayor densidad que irá disipándose a medida que se activen los vientos de Levante previstos para esta jornada

Vídeo: La Vall amanece con el cielo oscurezido y lleno de humo

Mediterráneo

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Mònica Mira

Mònica Mira

Castellón

El amanecer de este lunes, tercer día del incendio forestal iniciado en la Vall d'Uixó, ha dejado un ambiente brumoso en la Plana con una fuerte olor a incendio en muchos de los municipios convertidos en una balsa de humo. La explicación de este fenómeno tiene que ver, una vez más, con las condiciones meteorológicas. El viento se ha parado, y el humo se ha desplomado.

La calidad del aire, según constatan desde Avamet, también ha caído en picado, alcanzándose sobre las seis de la mañana los 200 puntos en la escala de AQI, en la estación instalada en Benicàssim. Sobre las diez, la cifra rondaba los 89 puntos, «que ya es una calidad extremadamente mala».

Cuanto más cerca del perímetro del incendio, la densidad de esa niebla oscura cargada de partículas en suspensión provenientes de la combustión es mayor, como han podido comprobar en la Vall d'Uixó, donde una vecina cuenta que ha salido a sacar al perro a pasear y ha tenido que volver «porque pican los ojos y la garganta», o Nules, un municipio que no ha sido confinado, pero donde no es raro encontrarse a gente por la calle con mascarilla por ese ambiente cargado.

El viento es el que está marcando las dinámicas y las distintas fases del incendio forestal, y este lunes ha entrado en una nueva. El domingo, había viento de Levante en superficie, pero en altura, las ráfagas empujaban en sentido contrario, lo que provocó «que el humo se alejara de las zonas afectadas por el fuego, lo que facilita sobre todo la labor de los medios de extinción aéreos», explican desde Avamet.

Gráfico de la medición de la calidad del aire medido por una estación meteorológica de Avamet en Benicàssim, con un acusado pico a las 6.00 horas de este lunes.

Gráfico de la medición de la calidad del aire medido por una estación meteorológica de Avamet en Benicàssim, con un acusado pico a las 6.00 horas de este lunes. / AVAMET

La tabla ayuda a interpretar los gráficos de medición de la calidad del aire en estos momentos en la Plana, como consecuencia del incendio.

La tabla ayuda a interpretar los gráficos de medición de la calidad del aire en estos momentos en la Plana, como consecuencia del incendio. / AVAMET

Esa dinámica ha cambiado esta madrugada, «al calmarse el viento, el humo se ha desplomado y la Plana está cubierta». Indican que «era algo previsible», aunque el hecho de que haya sido un fenómeno tan intenso se debe a que «a última hora del domingo se quemó mucho».

Este nuevo escenario puede generar una falsa sensación de que el fuego está controlado, porque no se ven columnas de humo, como en los días previos, que indiquen lo contrario. «La gente se confía, pero lo que pasa es que el humo hace que haya menos oxígeno, más CO2 y partículas en el aire, lo que resta fuerza a la combustión», explican desde la asociación de meteorología, pero «la previsión es que entre Levante con componente sur lo que reavivará el fuego».

Gráfico de mediación del tipo de partículas por su tamaño, donde se aprecian los picos que se han registrado esta madrugada.

Gráfico de mediación del tipo de partículas por su tamaño, donde se aprecian los picos que se han registrado esta madrugada. / AVAMET

Hasta que eso suceda, los servicios de extinción tienen una oportunidad para ganarle terreno al fuego y hacer más pequeño el flanco.

En la actualidad, los servicios de meteorología juegan un papel fundamental en los dispositivos de extinción, porque ayudan a afrontar las labores con la perspectiva de lo que puede suceder las horas siguientes. La previsión de que el viento se parara y sucediera lo que está pasando justificó, de buen seguro, que se mantuvieran las evacuaciones y confinamientos en municipios donde ya no hay llama. «Las partículas en el humo de un incendio son más pesadas, lo que provoca que estar en ese ambiente mucho tiempo sea peligroso», advierten desde Avamet.

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