La Agencia Tributaria facilita desde esta semana los datos correspondientes a la recaudación de impuestos en el pasado año. Los efectos de la pandemia se dejan notar en una disminución de la cantidad aportada por los contribuyentes, aunque en el caso de Castellón llama la atención que este retroceso sea considerablemente inferior al de la media nacional.

El dinero recaudado en la provincia fue de 1.147,6 millones de euros, con una caída del 3,1% respecto al año 2019. En cambio, el porcentaje de España fue del 8,8%. Un descenso que casi triplica al de la provincia, y que puede ser un nuevo indicador de que la crisis del coronavirus ha dejado tocada a Castellón, pero en menor grado en otros territorios del país.

Uno de los apartados en los que más se notó el efecto del virus es el de los impuestos de sociedades. Con muchas compañías pendientes de ayudas públicas, y la previsible avalancha de procesos concursales ante la dificultad para poder hacer frente a sus obligaciones, en Castellón el descenso fue del 9,6%. El fisco obtuvo 254 millones de euros en este apartado, por los 281 del 2019. De nuevo, la comparación con el conjunto nacional muestra distancias, ya que la caída también fue del triple, hasta alcanzar el 33,2%.

Donde apenas se detectan cambios relevantes es en dos de los impuestos más conocidos por la mayoría de ciudadanos, el IVA, que se aplica a los productos de consumo, y el IRPF. El retroceso de la recaudación por IVA en Castellón fue de apenas el 0,1%. Una muestra de que las restricciones y confinamientos a lo largo de un año de pandemia han cambiado determinados hábitos de consumo, que apenas han repercutido en el IVA cosechado desde la Administración.

Respecto al IRPF, la disminución apenas es del 0,4%. En este apartado hay que destacar que el pago de la renta obedece a la situación de un contribuyente en el ejercicio inmediatamente anterior. El pago se hizo según el baremo del 2019, antes de la pandemia, y será la próxima campaña de la renta, que empieza en unos días, la que revelará el impacto del coronavirus en este impuesto.

Más alejado del ámbito doméstico, el impuesto sobre el tráfico exterior experimentó un aumento del 6,7% respecto al 2019. Un porcentaje que llama la atención, si bien la cantidad recaudada no es especialmente abultada, con 5,7 millones en la provincia. Las exportaciones han sido uno de los factores de la economía castellonense que mejor respuesta han tenido en este año, gracias al tirón de las venta del azulejo en el exterior, y el incremento de la demanda de cítricos fuera de nuestras fronteras. Por último, los impuestos especiales subieron un 33%.