La empresa Think Textil asumirá el control de la castellonense Marie Claire, dedicada al sector del textil, con tal de dar viabilidad a la compañía tras años de problemas financieros y garantizar así los puestos de empleo que resultan clave en especial para la economía del interior de la provincia con la planta que alberga Vilafranca.

El traspaso en la titularidad fue dado a conocer este miércoles mismo a representantes de los trabajadores, a través del comité de empresa, y todo apunta que llegará a buen puerto, pues todas las partes implicadas trabajan en esta dirección, tal y como confirmaron diversas fuentes a Mediterráneo.

La Generalitat Valenciana, a través del Instituto Valenciano de Finanzas (IVF), es uno de los agentes que tutela la operación y deberá dar el visto bueno definitivo pues mantiene una estrecha vinculación en forma de préstamos desde hace varios ejercicios con tal de paliar las diversas crisis de liquidez que evidenciaban la «caducidad» del modelo empresarial. 

El director general del IVF, Manuel Illueca, apunta que el Consell verá con buenos ojos la nueva dirección siempre que la compañía que la asuma «sea estratégica y aporte viabilidad». Para ello el gobierno autonómico podrá garantizar la financiación necesaria a través del Fondo Valenciano de Resiliencia, dotado con diez millones de euros ampliables. «Marie Claire es una clara candidata a esta herramienta, pues teníamos claro que ya existían necesidades que la crisis del covid ha agravado», añadió Illueca, quien señaló que en estos momentos mantener el apoyo a la compañía pasaba por «un cambio en el proyecto», pues la falta de renovación «retrasaba pero no evitaría un futuro cierre».

Percepción

Los trabajadores también perciben de forma positiva el relevo y «las ganas de innovar de los nuevos gestores», tal y como apuntan desde el comité de empresa, así como la vinculación de Think Textil con el mismo sector al que se dedica Marie Claire.

No obstante, lo más relevante es la «intención de mantener los puestos de trabajo», tanto en la planta de Vilafranca como en el centro logístico de Borriol, pues los trabajadores han experimentado diversos procesos de regulación de empleo en los últimos años. Además, los centenares de trabajos de la localidad de Els Ports resultan vitales para mantener la economía en la zona y combatir la evolución del fenómeno de la despoblación.