La población activa de Castellón ha menguado en el último año pero donde más se ha notado la pérdida es en la salida del mercado laboral de 7.500 extranjeros. Un contexto atípico, el de la pandemia, pero que ha originado una situación en la provincia a contracorriente de lo sucedido en España y la Comunitat, donde durante el 2020 se ha producido más pérdida de ciudadanos autóctonos.

Así lo revela la última Encuesta de Población Activa (EPA), con unos datos que apuntan a una estructura con 279.000 activos (4.200 menos en un año), de los cuales 217.500 son de nacionalidad española (3.300 más, un 1,5% más) mientras que 61.600 son extranjeros (-7.500, lo que supone un descenso, y además en un porcentaje superior, del 11%).

La Comunitat pierde españoles activos (un 37%) y gana extranjeros (15,7%), a diferencia de Castellón; y la misma tendencia contraria ocurre en España, que pierde 406.000 autóctonos y gana 125.000 de otras nacionalidades. 

Efecto coronavirus

Entre los posibles motivos que abocan a este desplome, un fenómeno generalizado es que la búsqueda de empleo también ha resultado más difícil durante la pandemia por los meses de confinamiento y las restricciones, que han afectado a distintos niveles al empleo en multitud de sectores. Existe el factor del desánimo tanto para jóvenes recién egresados en busca de su primer empleo como para los mayores de 50 años.

Desde la perspectiva de los sindicatos, el representante de UGT Castellón, Francisco Sacacia, apuntó que «un porcentaje alto de extranjeros se dedica a agricultura y hostelería, con empleos menos cualificados. En restauración prácticamente no ha habido actividad durante el 2020 y el personal que vivía de los periodos punta de trabajo no pudo hacerlo. Hay ciudadanos que han tenido que emigrar a otros destinos». En su opinión, todavía cabe revertir la situación en los próximos meses, «el 9 de mayo finaliza el cierre perimetral y veremos si se logra salvar la campaña de verano, si avanza la vacunación y el coronavirus continúa bajo control». 

 Por parte de CCOO, Albert Fernández analizó que esa pérdida de población activa extranjera en Castellón puede deberse «a que muchos rumanos --uno de los colectivos de otras nacionalidades más presente en Castellón-- han vuelto a su país». Y es que la falta de trabajo, que fue a más con las restricciones a raíz de la pandemia, ha hecho que muchos se plantearan regresar a su origen, «al ver que no había tanto trabajo en la provincia».

24.000 activos menos

En los últimos diez años se han producido subidas y bajadas en la población activa, de más de 16 años, que declara estar trabajando o buscando activamente empleo. Sin embargo, el balance de la década es negativo, pues de los 303.000 castellonenses activos con que contaba la provincia en el 2010, actualmente, según la EPA del cierre del 2020, en los 135 municipios existen 279.000 personas inmersas en el mercado laboral: 24.000 menos en todo este periodo. La curva a la baja duró seis años y en 2016 llegó al pico más bajo. De ahí remontó hasta ahora, con otra caída.