Evitar las aglomeraciones y los botellones. Es el objetivo que comparten los consistorios de Castellón, en especial del litoral, y por el que ya están en marcha los diferentes dispositivos preventivos de control tras finalizar el estado de alarma, con el retraso del arranque del toque de queda y el previsible aumento de la movilidad durante este fin de semana.

La capital de la Plana fue una de las primeras localidades en activar el mecanismo de supervisión, a través del área de Seguridad encabezada por David Donate, reforzando desde el jueves la presencia policial en zonas como el Pinar del Grau o la plaza Santa Clara y con la colaboración entre la Policía Local y la Nacional.

Preparativos

Otros municipios hicieron lo propio tras ultimar los detalles recurriendo incluso a las juntas locales de seguridad. Las poblaciones costeras son las que más medidas han puesto en marcha en línea con las recomendaciones realizadas desde la Generalitat al esperar afluencia durante estas próximas jornadas de personas llegadas desde toda la península. De hecho, sobre esta cuestión, la vicepresidenta del Consell, Mónica Oltra, advirtió a los visitantes que «todas las personas que estén aquí debe tener muy claro que hay unas normas y, si no se cumplen, habrá consecuencias».

«No se trata de plantear la llegada de visitantes tras el fin del estado de alarma como una invasión bárbara, sino de tener muy claro que en la Comunitat existe un marco normativo de protección de la salud y la vida», matizó la dirigente autonómica.

Información

Por poblaciones, Peñíscola cuenta con patrullas informativas de cara a dar a conocer a los turistas las medidas de protección sanitarias vigentes que «pueden ser distintas a las de los territorios de origen de los visitantes», tal y como reseña el jefe de la Policía Local, Antonio Morejón.

Burriana ha reforzado el control incorporando el uso de drones en el centro de la localidad, las terrazas de hostelería y la zona marítima, donde en alguna ocasión se han producido botellones, aunque según explica la alcaldesa, Maria Josep Safont, todo el operativo está diseñado en base a que prima el turismo de proximidad.

Un largo listado de municipios que velarán por mantener la tendencia favorable en la evolución del virus en el territorio provincial y en el que también aparecen Vinaròs, la Vall, Nules y Orpesa, entre muchos otros, recurriendo a mecanismos como el incremento del número de efectivos desplegados o cambios en los turnos horarios de los agentes.

Colaboración entre cuerpos

A los cuerpos de seguridad locales, según avanzaron días atrás desde la Subdelegación del Gobierno y la Generalitat, se suma la colaboración tanto de la Guardia Civil, como de la Policía Nacional y Autonómica, en este último caso para supervisar principalmente los locales y el respeto de los aforos y la totalidad de las limitaciones dictadas por las autoridades, como la distancia entre mesas y personas o los horarios de cierre fijados.

Informan M. J. Sánchez, I. Calpe, J. Nomdedeu y M. Mira