La alcaldesa de Castelló, Amparo Marco, sugirió este miércoles la posibilidad de que en el primer pregó de las fiestas de la Magdalena poscovid se puedan incorporar colectivos de servicios que han sido esenciales durante la pandemia, como la Unidad Militar de Emergencias, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado o los propios sanitarios para recibir el aplauso de la sociedad castellonense.

Marco hizo esta sugerencia en el acto de entrega del premio del concurso literario Carta a un Militar Español. La alcaldesa resaltó que el certamen ayuda a difundir la labor de las Fuerzas Armadas entre la juventud y agradeció la labor del Ejército durante la pandemia y la encomiable labor de la UME.

Un ejército de ángeles

Sara Suciu Cardin, alumna de 2º curso de Bachillerato del instituto Ribalta de Castelló, recogió este miércoles el reconocimiento como ganadora de la fase provincial del certamen literario escolar Carta a un militar español. En la misiva, titulada Ángel de la Guarda, rinde homenaje a los «héroes» que, durante lo peor de la pandemia, estuvieron al pide del cañón, desinfectando calles, construyendo hospitales de campaña y encargándose de la logística de las mascarillas.

El acto se desarrolló con todas las medidas de prevención contra el covid. Fue presidido por el coronel Manuel Monzó Ramón, subdelegado de Defensa en Castelló, quien estuvo acompañado por la alcaldesa, Amparo Marco, y el director territorial de Educación, Alfred Remolar, y miembros del jurado, entre ellos el director de Mediterráneo, José Luis Valencia.

Acto de entrega del premio Carta a un Militar Español ANDREU ESTEBAN

Más de 450 misivas

Un total de 451 redacciones de 29 centros educativos concurrieron al certamen provincial. Castellón es una de las provincias con mayor participación de España. Cada instituto seleccionó un escrito para representarle y el jurado escogió el que encarnará a Castellón en la fase nacional que se falla en Madrid.

Los finalistas

El jurado también eligió las cartas de los finalistas: Silvia Gómez Muñoz, de la Consolación de Castelló; Elisabeth Castillejos Barba, del Centro internacional de Estudios en Salud, y Daniel Gavara Casado, del IES Gilabert de Centelles de Nules.

Casi 500 institutos participantes

En el concurso participan 497 centros de toda España, con alumnos de 1º y 2º de Bachillerato, 4º de ESO y ciclos de grado medio. 

Este año, el eje temático era la misión Salvar Vidas llevada a cabo durante la Operación Balmis contra el covid-19 por las Fuerzas Armadas y Unidad Militar de Emergencias (UME). 

Acto de entrega del premio Carta a un Militar Español Andreu

La carta ganadora

Ángel de la guarda

 

Sara Suciu Cardín - 2º Bachiller IES Francesc Ribalta

 "Un 14 de marzo, las calles se inundaron de un silencio abrumador. En un abrir y cerrar de ojos mi vida, y la de todos, cambiaron. Todo era distinto. Una histeria colectiva se desató, los supermercados estaban vacíos y los hospitales saturados. Vosotros, guardianes de la Patria, no dudasteis en salir corriendo como héroes acudiendo a la llamada de un país. No importó tierra, mar o aire, allí estuvisteis, en primera fila y a pie del cañón, demostrando vuestra verdadera vocación y estando siempre preparados para servir. Todos permanecisteis unidos por un mismo objetivo; salvar vidas. No puedo negar que tuve miedo, pero vosotros estuvisteis allí, ayudando y ofreciendo un hombro en el que apoyarse en aquellos momentos tan duros, sin importar nada más que salir adelante.

Construisteis hospitales de campaña en tiempo récord, desinfectasteis calles, aeropuertos, estaciones de tren; no quedó un solo hueco por desinfectar. Os encargasteis de la logística de mascarillas, materiales de desinfección, alimentos y productos básicos. Camiones, buques, aviones…, todos los medios proporcionaron el apoyo necesario allí donde se requería, sin importar cuán difícil fuera. Maduramos de golpe. Me di cuenta de la fragilidad de la vida y aprendí a apreciar las horas, los minutos e incluso cada segundo de vida porque, lo que ahora está, quizás mañana no lo esté. De un día a otro, la vida nos había arrebatado todas esas cosas normales a las cuales no dábamos importancia y que realmente nos hacían felices.

Cambiamos las caricias y abrazos, por fríos saludos a metro y medio. Aprendimos a hablar a metro y medio, a reír a metro y medio, a sentir a metro y medio; y sobre todo, a vivir a metro y medio. Nuestros ojos se convirtieron en grandes oradores. Unas miradas cargadas de palabras, que gritaban todo lo que callábamos. El tacto se convirtió en una primera necesidad, pero a pesar de la distancia, nos mantuvimos más unidos que nunca. Nadie luchaba solo, porque jamás se abandona a ningún compañero en el campo de batalla. A pesar de que mi luz se apagó en la tierra, ahora miles de estrellas iluminan el firmamento.

Desde aquí arriba, he podido comprobar con mis ojos que miles de almas os acompañan, no estáis solos. Nosotros velamos por vosotros, somos vuestro ángel de la guarda, como vosotros lo fuisteis con nosotros cuando estuvimos mal. No importa la distancia que nos separe, porque estamos a vuestro lado.