Los adolescentes han sido un grupo muy castigado durante este año de crisis sanitaria. La pandemia ha atacado más directamente a la gente de mayor edad si hacemos referencia a la mortalidad, pero en los jóvenes también ha producido efectos colaterales. La tristeza, la ansiedad, el estrés, la apatía y el miedo son algunas de las emociones que ha padecido este grupo social mientras atravesaba una etapa de la vida en la que la libertad tenía que ser, a priori, la protagonista en su día a día.

Los planes del verano de los jóvenes castellonenses Sergi Juan

Las ganas de comerse el mundo se han visto reducidas en ganas de salir de sus casas, y el afán por finalizar sus exámenes para salir de fiesta se han traducido en deseo por terminar las videollamadas colectivas que han sustituido las clases.

Ahora, una vez superado el tramo más complicado de la pandemia de coronavirus, los jóvenes castellonenses tiene frente a ellos un verano esperanzador, unos meses de libertad, que pese a estar mínimamente condicionados por las restricciones, les permitirán realizar muchos de los planes que no han podido hacer durante este último año.

Hemos salido a la UJI para preguntar a los estudiantes qué es aquello que tienen en mente hacer una vez terminen sus exámenes y pueda disfrutar de tiempo libre y pocas restricciones.

La sonrisa ha sido la protagonista en sus cara una vez que han escuchado la pregunta que les lanzábamos, y es que solo con imaginar su situación dentro de unas semana, la emoción y las ganas se apoderaba de sus rostros.

Los estudiantes nos han hablado de viajes, de festivales, de parques de atracciones, de fiestas en sus piscinas... en definitiva nos han descrito lo que significa para ellos la palabra libertad.