La Seguridad Social hace años que está contra las cuerdas y la pandemia no ha hecho más que agravar los números rojos. En Castellón el agujero ha vuelto a dispararse hasta situarse en 515 millones de euro. Un nuevo récord. Y en el conjunto del país ocurre exactamente lo mismo y el déficit supera los 30.0000 millones.

Ya hace varios años que la Seguridad Social encadena en la provincia números rojos cercanos a los 200 millones de euros. En 2019 el agujero se estrechó hasta los 198 millones de euros, pero en 2020 el covid lo puso todo patas arriba y cumplieron los pronósticos más pesimistas. La combinación de destrucción de empleo y exoneración de buena parte de las cotizaciones de los más de 50.0000 trabajadores afectados por expedientes de regulación de empleo (ERTE) y de los autónomos obligados a detener su actividad redujo drásticamente los ingresos, mientras que el gasto en pensiones continuó al alza. Lo hizo de manera moderada, pero aún así continuó subiendo. 

En 2020, y siempre según la estadística de la Seguridad Social, los ingresos vía cotizaciones sociales ascendieron en Castellón a 1.059 millones de euros, 253 menos que el año anterior. Fue el año en el que el desempleo aumentó en más de 5.600 personas y ese alza, junto al alivio de las cotizaciones de los trabajadores en ERTE, mermó las cuentas públicas.

Los ingresos evolucionan a la baja por la pandemia y el gasto en pensiones continúa su tendencia alcista. El año pasado, la Seguridad Social invirtió 1.574 millones de euros en abonar la paga a los 117.601 pensionistas de Castellón, 55 millones más que durante el ejercicio del 2020. Y si crece el gasto en pensiones se debe, fundamentalmente, a que cada vez hay más mayores de 65 años y a que la paga media no deja de crecer. Un ejemplo: la pensión media asciende en Castellón a 921 euros, 400 euros más que en el 2005. Y en el caso de la paga de jubilación, el incremento ha sido todavía mayor: de los 572 euros hace 16 años a los 1.035 del pasado mes de mayo.

El déficit de la Seguridad Social sigue desbocado y el Gobierno ya se ha puesto manos a la obra. El ministro José Luis Escrivá prepara una reforma de las pensiones, y se ha dado un plazo de 24 meses para acabar con el agujero, aunque los expertos consideran que no será suficiente. De hecho, un reciente informe del BBVA estima que cada pensionista genera 3.500 euros al año de déficit, ya que en su vida percibe de media un 40% más de lo cotizado. «El problema de sostenibilidad de las pensiones no es ajeno el desastroso mercado laboral que trata muy mal a los jóvenes en cuestión de salarios», apuntan Rafael Domenech y José Antonio Herce, del departamento de Análisis Económico del BBVA Research. «No puede ser que la pensión media de jubilación sea más alta que el salario medio que perciben los menores de 35 años», insisten estos expertos. 

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