El hartazgo domina las calles del pueblo cubano. Desde el pasado domingo, Cuba vive una protesta social sin precedentes después de que los ciudadanos salieran a manifestarse por la crisis económica y sanitaria que vive el país, y que ha agravado la pandemia junto con una falta de recursos. Castelló se solidariza contra la represión que vive el pueblo y, grupos cubanos, levantarán la voz por los que golpearon por sus gritos de libertad.

La lucha

La responsable de la Asociación Viva Cuba Castellón, Yurisan Elaez, defiende el derecho a la libertad y su lucha por la «no tolerancia y la no violencia». Tal como relata, el hijo de una amiga suya fue a ver a su abuela a Matanzas (Cuba), y «solo por manifestarse, quién está en todo su derecho, las autoridades lo arrestaron». Es por eso que, poder protestar desde Castelló «es un hilo de esperanza ante tal desesperación», expresa Elaez.

Los cubanos de Castelló alzan la voz por la libertad de sus familias. MANOLO NEBOT

Muchos ciudadanos de Cuba están desaparecidos después de que la policía los detuviera. En ese sentido, Saily Cala, cubana y organizadora de la concentración que se ha convocado este viernes en la Plaza María Agustina de Castelló defiende que este encuentro significará «gritar por los más de 100 desaparecidos», para protestar «por la violación de los derechos humanos». Está de acuerdo en que es necesario salir a las calles para «alzar la voz y poder llegar a la conciencia de todos», con la premisa de que «Castellón se solidarice con el sufrimiento actual del pueblo cubano en conjunto», asevera Cala.

Los cubanos de Castelló alzan la voz por la libertad de sus familias. MANOLO NEBOT

Visibilizar

La unión de cubanos es notable y, de forma colectiva, reivindican su derecho a manifestarse. Yaima Villegas, es cubana y hace 22 años que llegó a Castelló. Para ella, es clave que exista «un apoyo internacional para posibilitar una transición pacífica», recalca. De ese modo, puntualiza que, «más allá de ideologías políticas», quiere sobre todo «visibilizar la situación y gritar ayuda para que comprendan las represalias que están sufriendo». 

Las palabras de Maidovis Pupa, quien vino a Castellón hace 16 años, reflejan el motivo principal de unión por el pueblo cubano: «Nos manifestamos para despertar la inquietud de la gente en todos los lugares posibles». Aunque la realidad no llegue a todos los puntos del mundo, Saúl Barbosa, cubano que lleva 16 años en Castelló, se siente «muy orgulloso de lo valientes que están siendo, porque están luchando por algo que nunca nos atrevimos», reconoce.

«Nos manifestamos para despertar la inquietud de la gente en todos los lugares posibles»

Y, sobre todo, traslada la necesidad de que se forme «una preocupación social conjunta», porque como explica: «Quien mantiene el silencio, está siendo cómplice».

La indignación se apodera de los cubanos residentes, como de los que desplazaron sus vidas hacia nuevas oportunidades. Anet Pérez vino con 8 años a España, pero para ella su corazón sigue en Cuba, «por eso lucho por una tierra libre y segura para tener plena libertad y que se extinga el miedo», concluye Pérez.