En general, hay muchas ganas de verano y de normalidad. Al menos esa es la conclusión a la que se puede llegar al ver las imágenes de playas y municipios turísticos del interior, donde el número de visitantes no se ha visto afectado, de momento, por el endurecimiento de las medidas restrictivas anunciadas por la Generalitat valenciana para limitar contactos. Y es que ni las alertas por calor del sábado --sufridas por quien no quiso quedarse en casa-- ni las advertencias sobre las nuevas variantes más contagiosas del covid-19 han quitado las ganas a quienes ayer llenaban las playas y calles de municipios como Morella.

A falta de viajeros venidos del extranjero, que masifican los destinos más visitados, cambia el perfil de quien activa el turismo. Los datos de ocupación hotelera hechos públicos por la asociación Hosbec, así lo corroboran. Entre el 12 y el 18 de julio, el registro apuntaba a un 72,5%, por lo que se han mantenido los balances de la semana anterior. El 90,5% de quienes reservaron habitaciones en la provincia eran españoles.

Además, dicen desde la asociación profesional que los datos en la provincia mejoran en fin de semana, con una media que ronda el 83% de ocupación. La previsión a falta de confirmar lo que suceda esta fin de semana, es que la cifra de los últimos siete días esté sobre 74%, con un 92% de turistas españoles, que son los que, según Hosbec, «están soportando los datos con una fidelidad y empuje más que reseñable», concluyen.

Las calles de Morella registraron una gran afluencia de pública en la jornada del sábado.

Las calles de Morella registraron una gran afluencia de pública en la jornada del sábado. JAVIER ORTÍ

El resumen, de este modo, parece no entender de los inconvenientes que suponen las alertas por la expansión al alza del covid-19 y por las altas temperaturas, que no lograron persuadir a cientos de miles de personas a la hora de buscar alivio en espacios al aire libre, preferiblemente la costa.

Temperaturas a la baja

Mientras la pandemia mantiene su amenaza con las nuevas variantes más contagiosas al acecho, la meteorología parece querer ser más benevolente. Las temperaturas empiezan a dar una tregua a partir de hoy. Al menos así lo prevé la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), que solo apunta a que algunas poblaciones de la Vega Baja del Segura volverán a rondar los 36 grados durante la jornada, de hecho, se eliminan el resto de alertas por calor de la Comunitat.

Aemet anuncia posibles tormentas en el interior de la provincia que podrían llegar acompañadas de granizo con acumulados de hasta 15 o 20 litros por metro cuadrado en una sola hora

El respiro en la provincia llegará hasta el punto de que en el interior se ha activado el nivel amarillo por lluvias, que podrían presentarse en forma de tormentas a partir de la tarde, que podrían llegar acompañadas de granizo, según la Aemet. La estimación apunta a que podrían acumularse hasta 15 o 20 litros por metro cuadrado en una sola hora.

De cumplirse las previsiones, la última semana de julio contribuirá a animar a los turistas a seguir disfrutando del aire libre, pues el tiempo será más favorable, estable y con una bajada de temperaturas. Apuntan a que no se superarán los 30 grados de máxima, aunque las mínimas estarán por encima de los 20 en algunos puntos de la provincia de Castellón.