Las playas son el destino recreacional favorito de millones de personas durante el verano por sus seductores atributos: agua donde refrescarse, arena donde arrellanarse y reposar, naturaleza con la que olvidar la frialdad de las ciudades... --estas son las diez mejores de la provincia-- Pero, como los asiduos sabrán, también implican bullicio y, por tanto, incomodidad y desasosiego. Para sortear sus defectos y gozar de sus cualidades, sus adeptos van en demanda de las calas, íntimos enclaves propicios para recobrar el silencio que la saturación de las playas les había arrebatado. Estas son las diez mejores calas de Castellón:

1.Cala del Russo (Peñíscola)

Cala del Russo. Todo Peñíscola

Esta cala de arena áurea tiene 80 metros de longitud y 30 de ancho. La envuelven dunas y terreno montañoso, y se puede visitar con coche gracias a que dispone de un aparcamiento de 50 plazas; eso sí, sin vigilancia. Algunas deficiencias de esta cala son carecer de papeleras, de parada de autobús, de alquiler de hamacas y de zona deportiva e infantil. La cala cuenta con aseos, y en ella se puede practicar submarinismo.

2.Cala del Pebret (Peñíscola)

Cala del Pebret. Todo Peñíscola

Para acceder a la idílica playa de Pebret —nada que envidiar a la cala más deshabitada de Menorca o Formentera— hay que cruzar un pequeño campo de dunas, uno de los últimos vestigios de este ecosistema en el litoral castellonense. En la sierra de Irta huele a romero y tomillo, a salvia y espliego. Muy tranquila, accesible y familiar. Ideal para disfrutar en familia y descubrir el entorno que le rodea.

3.Cala del Moro (Peñíscola)

Cala del Moro. Lagranescapada

Playa de arena y grava, de 40 metros de longitud y 10 de anchura, se halla en un entorno protegido como Parque Natural. Se puede acceder en coche por la N-340, la carretera más cercana. La cala goza de un aparcamiento de 50 plazas y sin vigilancia. En la zona se pueden encontrar servicios de limpieza. Está prohibido el nudismo.

4.Cala Blanca (Alcossebre)

Cala Blanca. Ayuntamiento de Alcalá de Xivert - Alcossebre

Sus usuarios, a través de las redes sociales, recalcan el sosiego y las hermosas vistas de Cala Blanca. También alaban su limpieza y su inmenso paseo, que conecta la zona con el faro y las playas adyacentes. El único inconveniente que remarcan los visitantes es la falta de seguridad. "Si entra alguien a pescar con arpón, como me ocurrió, podría dañar a alguien. Además, es ilegal", refiere Pedro Pérez en el portal Minube.com.

5.Cala Ribamar (Alcossebre)

Cala Ribamar. Ayuntamiento de Alcalá de Xivert - Alcossebre

Radica en el paraje natural de la Sierra de Irta, en uno de los pocos tramos vírgenes del litoral mediterráneo. La del Ribamar es una cala de guijarros, roca y grava, a la que se ingresa desde Las Fuentes por el camino hacia el campamento Ribamar, en cuyas cercanías se puede aparcar. Su longitud es de 90 metros y su anchura, de 10. Está desprovista de duchas y socorristas.

6.Cala Mundina (Alcossebre)

Cala Mundina. Ayuntamiento de Alcalá de Xivert - Alcossebre

La fama de la Cala Mundina reside en su tranquilidad intrínseca y en el bucólico paisaje que la circunda. Su playa es de piedras y está repleta de senderos dispuestos para recorrerlos caminando o en bicicleta. Sus visitantes, en las redes sociales, instan a las familias a visitar la cala, donde los niños podrán bucear o jugar en las cuevas esculpidas en la roca.

7.Cala Retor (Orpesa)

Cala Retor. Oropesa del Mar Turismo

Escoltada por una colina en la que descansan los rastrojos de un poblado ibérico, esta cala de 70 metros de longitud y 45 de ancho es inmejorable para quien busca huir del gentío y zambullirse en la lectura o la meditación. Para alcanzar la cala a pie —opción aconsejable por la dificultad de aparcar— hay que dirigirse a la carretera y descender por una indicación próxima.

8.La Renegà (Orpesa)

La Renegà. Oropesa del Mar Turismo

La Renegà no es solo una cala, sino una hechizante comunidad de calas, todas ellas separadas por escasos metros. Cincelada por la erosión del mar y el viento, la playa de la Renegà es un entorno único, delimitado por pinos y poco frecuentado entre semana. Es también un destino idóneo para los adictos al snorkel debido a sus impolutas aguas. Para llegar a La Renegà se puede viajar en coche o a través de la Vía Verde, transitable a pie o en bicicleta.

9.Cala de la Foradada (Vinaròs)

Cala de la Foradada. Turisme Vinaròs

Destaca por la forma de sus acantilados, de la que procede su nombre. Es perfecta para el submarinismo y el baño. Cuenta con parada de autobús, algo inusitado en las calas castellonenses. Su acceso es sencillo, mediante unas visibles escaleras, y está poco concurrida, salvo durante la temporada estival, cuando es recomendable madrugar.

10.Cala de les Llanetes (Vinaròs)

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Cala de les Llanetes. Turisme Vinaròs

La Cala de les Llanetes, al igual que la Cala de la Foradada, se distingue por sus acantilados. Su playa de grava y cantos es apta para perros, y está abierta todo el año, sin limitaciones horarias. Quienes lleven a su mascota deberán mantenerla controlada, no importunar al resto de bañistas, recoger los excrementos, tener al animal censado y con microchip, portar una cartilla de vacunas actualizada, y atarle y ponerle un bozal si se trata de un perro incluido en la lista de razas potencialmente peligrosas.