Los hoteles de Castellón aspiran a cerrar un buen agosto y acercarse a los precios prepandemia. Familias de toda España están llegando este fin de semana para disfrutar de sus vacaciones. Castellón está listo para recibir como destino seguro el mes turístico por excelencia, agosto, en lo que será el segundo verano de pandemia, con una rentabilidad digna, con precios que se van recuperando. Algo posible gracias a que la demanda es mayor respecto al verano pasado, fatídico. «El volumen de reservas ha ido mejorando a lo largo de esta semanas. Esperamos que agosto sea mejor que julio. Llenar entre semana cuesta más pero hay picos de fines de semana muy buenos. Llega turismo nacional y francés, afortunadamente, bastantes; y seguirá así en las próximas semanas», apuntó el vicepresidente de la patronal castellonense Ashotur, Luis Martí, quien espera que la mejoría vaya en progreso. De media, el interior roza el 80% y la costa va remontando el inicial 70%.

Este fin de semana es de trajín de maletas, de idas y venidas, pendientes del tiempo. «En conjunto, será un mes relativamente bueno. La previsión para agosto si las cosas van bien --en cuanto a coronavirus y restricciones-- será aceptable. Aspiramos a una campaña digna», indicó desde Altur Hosbec, su delegado en Castellón Alexis de Pablo, también director del Hotel del Golf en el Grao de Castelló. «Observamos muchas ganas de los turistas de disfrutar de las playas de Castellón. El perfil en agosto es de nuevo nacional en hoteles; y en apartamentos y cámpings una parte llegan de Francia», añadió.

Las entradas y salidas copan los hoteles en este arranque de agosto. Recepción en Orpesa, en Marina d'Or. Manolo Nebot

Efecto británico

Un factor internacional de la pandemia que, de rebote, está beneficiando a Castellón, es la apertura al turismo británico. «Están viajando más hacia Alicante y Baleares, y esto nos beneficia porque esas camas se llenan con extranjeros y no con turista nacional, por lo que tenemos menos competidores», analizó. En cuanto a Alemania, que exige cuarentena a los viajeros a su regreso de España, «no nos está influyendo». Y es que de nuevo en estos días, desde Vinaròs a Almenara, la costa se llena de familias con niños de hasta 14 años que buscan playa, deportes y descanso. «Es el perfil tradicional. El ocio nocturno lo valoran pero no es lo que más les mueve. Por ello el toque de queda en localidades turísticas no parece afectar. Si hubiera un cierre perimetral, sí sería grave», opinaron los empresarios.

Contexto de la Comunitat

Para de Pablo, Castellón, «comparada con otras zonas de la Comunitat compite un poco mejor por la fidelidad del turista nacional, pese al incierto covid y la última hora». Con todo, «si en verano del 2020 se bajaron precios para atraer turismo por el covid: en esta campaña se han podido mantener --salvo ofertas puntuales agresivas-- y se están intentando normalizar tarifas y llegar a precios del 2019». El presidente de Agretur y director del Gran Hotel Peñíscola, Francisco J. Ribera, valoró agosto «positivo» con «más prereservas que hace un año», tras un julio que «ha cumplido, con 20 puntos más». «Las tarifas están mejor que el año pasado, si bien no hemos podido subir todo lo deseado», agregó.

¿Sin orquestas en los pueblos?

¿Y en el interior? El presidente de la Asociación de Turismo Rural y Club Temps, Joaquín Deusdad, apuntó que pese al covid «será un buen verano» y aunque «en julio bajaron las reservas porque se acabó el bonoviaje, agosto funciona bien». «La gente busca destinos próximos y no masificados, y en eso el interior no tiene competencia. Se notará más afluencia también a las segundas residencias y beneficiará a la restauración. El único pero es el ocio nocturno, pues no creo que se hagan verbenas en los pueblos, pues, «¿para qué gastarte 6.000 euros en una orquesta si no se puede bailar ni tener barra libre?, aunque sí habrá actos culturales sentados» En Morella la previsión es «buena», al 80% en julio y agosto, esperando repetir «el verano del 2020, el mejor de la historia, al preferir destinos más tranquilos», señaló Mónica Ripollés, técnico de Cases de Morella.

Más claves:

¿Vacaciones clásicas o cortas?

Los hoteleros están detectando dos perfiles este verano: el turista que reserva las vacaciones clásicas, largas, de 10 a 15 días, para desconectar, y más propias del verano. Pero también se demanda alojamiento para breves escapadas de 4 ó 5 días.

Plazas hoteleras disponibles

La planta hotelera de la provincia no está abierta al 100%, pero casi. Según Altur-Hosbec en julio funcionó casi el 90%, más que el año pasado. Aún así, algunos alojamientos de Castelló y Vila-real, con otro público, quizás reabran a partir de septiembre.