Las imágenes hablan por sí solas. El balance del día después de las monumentales granizadas que recorrieron buena parte de la provincia es desolador. En el campo ubican la zona 0 de este impactante temporal en Benicarló, donde en numerosos campos de sandías, melones y hortalizas en plena producción, es muy complicado encontrar una sola pieza sana.

A falta de poner cifra a las pérdidas, solo hay que pegar un vistazo a las zonas agrícolas afectadas para comprender que serán muy cuantiosas. Explican desde la Unió de Llauradors i Ramaders que buena parte del término municipal de Benicarló ha sufrido daños, en especial en cultivos tan sensibles como los ya mencionados.

Una vez más este año, los cítricos no se han escapado de los perjuicios ocasionados por una climatología imprevisible e inclemente. Afirman que, también en Benicarló se han visto afectados algunos campos de cítricos, como en Càlig y Vinaròs. Y en cuanto a la Plana Alta, entre Almassora, Castelló, Vila-real y Burriana, se han notificado afecciones tanto en fruto como en madera aunque en zonas aisladas y con extensiones «no demasiado grandes».