Un concepto hasta ahora desconocido para la mayoría de los ciudadanos, el precio a pagar por los derechos de emisiones de CO2, va camino de convertirse en la nueva prima de riesgo. La escalada en la cotización de este mercado es uno de los factores que explican el enorme incremento en los precios de la electricidad en las últimas semanas, aunque el principal sector industrial de Castellón, el azulejo, ya llevaba un tiempo advirtiendo del problema que se avecinaba.

En este mes de agosto, el dinero que hay que abonar por emitir a la atmósfera una tonelada de CO2 alcanza una marca récord de 55,94 euros, según el principal indicador que maneja esta industria, SendeCO2. Solo hay que hacer la comparación con la cotización de hace justo un año, 26,76 euros, para darse cuenta de que la cifra ha llegado a duplicarse. Lejos quedan los 20 euros del mes de abril pasado --un precio influido por la escasa actividad industrial en los primeros tiempos de la pandemia del coronavirus--, o los 8,34 en enero del no tan lejano 2018. 

Los costes derivados de este concepto son ahora una de las principales preocupaciones del sector cerámico, ya que este dinero afecta a la rentabilidad de las empresas y resta competitividad. Para mantener los precios de sus productos ante los clientes hay que reducir el margen de beneficio, y esto impide afrontar mejoras e inversiones. Vicente Nomdedeu, presidente de la patronal azulejera Ascer, ya mencionó en mayo, en una entrevista concedida al diario Mediterráneo, que el mercado de derechos de emisión es una especie de impuesto revolucionario en el que «no solo compran los productores y los que necesitan adquirir derechos de emisión», sino que también es un campo abierto a la especulación.

Merma en beneficios

En cuanto a los efectos directos en las cuentas de explotación de la industria cerámica, el máximo dirigente de Ascer expuso que solo en esta partida, el pago por el CO2 puede llegar a comerse el 27% del beneficio neto. En el mes de mayo, Nomdedeu temía que el 2021 acabe con precios de 60 euros. El precio de agosto ya se acerca mucho.

Tanto los principales responsables de Ascer como de la asociación que agrupa a las empresas fabricantes de fritas, esmaltes y colores cerámicos, Anffecc, se reunieron hace un mes en Madrid con la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, para exponer las inquietudes del sector ante el desafío de la descarbonización de la industria. Un encuentro en el que la ministra responsable de la gestión medioambiental del Gobierno expuso la posibilidad de compensar al sector con una bonificación de hasta el 25%. Se está a la espera de conocer cómo se concreta la medida y ver en que términos reducirá la asfixia en los resultados económicos de una industria que ha resistido como pocas en España el impacto de la crisis del covid-19. La propuesta es del 25%, pero el sobreprecio de los derechos alcanza el 100%.

Evolución del precio del CO2 en los últimos meses. Mediterráneo

Según los cálculos expuestos por sendas organizaciones empresariales a Ribera, el clúster cerámico podría llegar a abonar hasta 50 millones de euros por este concepto a finales del presente año.

Por otro lado, las fábricas de Castellón dedicadas a esta familia de productos también sufren una doble dificultad ante la escalada del precio de la electricidad, un incremento que se debe, en buena medida, a unos derechos de emisión de CO2 que nadie sabe cuándo empezarán a descender. Ante este panorama, muchas factorías han emprendido la colocación de plantas de autoconsumo solar, con el fin de abaratar costes.

Gas natural

A todo este panorama se suma el incremento del precio del gas, la fuente de energía necesaria para el funcionamiento de los hornos y diferentes procesos de fabricación. Grupos como Pamesa han denunciado el incremento de hasta el 25% en los últimos meses. Unas subidas que en muchos casos no se aplican de forma directa a las empresas, en función de las condiciones de los contratos de suministro firmados con las compañías energéticas, pero que a medio plazo acabarán formando parte de los gastos de producción en todo el clúster.