La vacunación está permitiendo reducir de forma progresiva los nuevos contagios de coronavirus en la provincia de Castellón, que sigue mostrando una tendencia a la baja en cuanto a casos diagnosticados se refiere. Los datos que actualiza los viernes la Conselleria de Sanitat sobre la evolución de la pandemia por municipios constatan que la mayoría de localidades grandes de la provincia se encuentran en nivel de riesgo medio al tener una incidencia acumulada menor a los 150 casos por cada 100.000 habitantes.

El farolillo rojo está, especialmente, en tres grandes localidades como son Vila-real con 80 positivos en las dos últimas semanas y y una incidencia que supera los 155 puntos; Vinaròs con 48 positivos y este indicador en 166, mientras que Orpesa registra 41 contagios y su incidencia se sitúa en 439.

Por su parte, Castelló contabiliza 233 casos en los últimos 14 días con una incidencia de 133 puntos, Benicarló 32 y Benicàssim 24, estas dos últimas con una incidencia acumulada superior a 100.

Municipios cerca del riesgo bajo

Hay otras poblaciones que han bajado de forma considerable del umbral del 100 y se sitúan ya cerca del riesgo bajo como son Almassora con 20 casos, Burriana con 24, Onda con 16, Nules con siete y l'Alcora con seis. En el caso de la Vall se observa una estabilización y los datos registrados son idénticos a los de la anterior actualización del martes, donde se contabilizaron 29 contagios y la incidencia se quedó en 91.

Las tres áreas de salud de la provincia se encuentran en riesgo medio al reducirse de forma considerable los nuevos contagios en las últimas semanas dando ya por doblegada casi por completo la quinta ola que puso en jaque al sistema sanitario este verano por la eclosión de nuevos positivos entre los más jóvenes.