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Once mil cazadores en la provincia

Castellón rompe la tendencia y crece esta temporada en federados de caza

La incorporación de mujeres jóvenes impulsa el camino hacia el relevo generacional

El martes 12 comenzó la temporada general de caza, que permite la captura de especies como el conejo o la perdiz. Mediterráneo

La temporada general de caza ha comenzado esta semana en Castellón con datos para el optimismo. Desde la Federación de Caza de la Comunitat Valenciana destacan la buena salud de la actividad cinegética en la provincia. No en vano, Castellón rompe la tendencia de campañas anteriores y crece en federados con la incorporación de nuevos cazadores. En total son once mil las personas que practican en Castellón una afición tremendamente arraigada en el territorio nacional, con 750.000 licencias en el global de España, según datos de la Fundación Artemisan.

El mundo de la caza está inmerso en la actualidad en una pugna contra los estereotipos. En ese sentido, Castellón está viviendo un fenómeno interesante con la incorporación en los últimos tiempos de decenas de mujeres jóvenes. Estas nuevas cazadoras impulsan, además de la paridad en la actividad, el necesario relevo generacional. El sector reivindica también su labor en el cuidado del medio natural y en el equilibrio de los ecosistemas.

Modalidades

La apertura de la temporada general, que tuvo lugar el día 12 de octubre, permite la práctica de modalidades al salto o en mano, con escopeta y a pie, y la caza de especies como el conejo o el tordo o la perdiz. La caza menor está permitida con dos perros por cazador, sábados, domingos y festivos autonómicos y nacionales, hasta el 7 de noviembre para la liebre y la perdiz, y hasta el 6 de diciembre para el resto de las especies. El día 12 también arrancó la modalidad de cetrería --permitida todos los días- y el zorzal en puesto fijo, con un máximo de 25 zorzales por cazador y día.

Cabe apuntar que el pasado 1 de septiembre comenzaron las batidas del jabalí, una especie con sobrepoblación en buena parte de la provincia. En concreto, según el último informe de la dirección general de Medio Natural y Evaluación Ambiental, órgano dependiente de la Generalitat valenciana, existe sobreabundancia de jabalíes en 54 términos municipales de Castellón, un 40% del total de las localidades de la provincia, y en una extensión del 32% del total de la superficie. Estas batidas estarán permitidas, previa autorización del órgano competente, hasta el 28 de febrero de 2022.

Entre el calendario de la temporada recién comenzada destaca la inminente celebración, el día 23 de octubre, del XLV Campeonato Provincial de caza menor con perro, una cita que no se pudo celebrar en el año 2020 por la pandemia del coronavirus. La mejora de la situación sanitaria permite ahora la realización de un evento (el más antiguo de la Delegación de Castellón) muy esperado, y en el que participarán aquellos que se clasificaron en las últimas pruebas intercomarcales desarrolladas antes de la pandemia.

Ese filtro lo superaron los 26 mejores cazadores, de un total de 800 participantes. Los cuatro primeros clasificados representarán a la provincia en el campeonato autonómico, que también tendrá lugar en Castellón, donde sigue creciendo la pasión por la caza. 

REPULSA FRENTE A LOS FURTIVOS

Tras la información publicada por Mediterráneo, en la que los agentes medioambientales denunciaban la falta de medios para combatir a los furtivos, la Federación de Caza de la Comunitat Valenciana emitió un comunicado para, a través del delegado provincial Pablo Molina, mostrar su «repulsa» ante «cualquier acción furtiva». «Los furtivos son delincuentes, no cazadores», aseguran. «Es triste encontrarnos con noticias de este tipo, esta gente no nos representa y ensucia y destruye todo el trabajo que hacemos desde el colectivo cinegético, explicó Pablo Molina.

El colectivo indicó que son los primeros interesados en denunciar estas prácticas ilegales. Por ello consideran desafortunado que «la palabra cazadores se relacione» con los furtivos. «No queremos tener ningún tipo de relación con este tipo de personas, siendo nosotros mismos quienes muchas veces denunciamos estas acciones al Seprona, trabajando juntos por un mismo objetivo, el cuidado del campo», comentó. Los grupos de furtivos, añadió, «no tienen valores, respeto ni miramiento por el monte ni por todo el trabajo que conlleva su cuidado».

Además, mostró su comprensión con que «los agentes medioambientales vean la necesidad de llevar chaleco antibalas para sentirse más seguros (una de sus reivindicaciones), pero esto no se puede relacionar con acciones que no se han llevado a cabo por cazadores». Al respecto, Molina indicó que «en todo el año pasado, el gabinete jurídico de la Delegación de Caza de Castellón atendió tres denuncias por no descargar el arma, siendo pues una situación inusual».

Los agentes medioambientales, por su parte, indicaron a través de las redes sociales que con su reclamación de más medios «no queremos transmitir la sensación de estar en contra de la caza, ni que la mayoría de cazadores incumplan las normas; en absoluto, sería otro debate». 

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