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COINCIDE CON EL AUMENTO DE LA DEMANDA EN INVIERNO

La industria teme que la crisis del gasoducto dispare más los costes

La patronal cerámica, Ascer, se pregunta si hay suficientes barcos para garantizar el suministro

Imagen de la planta regasificadora de Sagunto.

Apenas quedan unas horas para que uno de las grandes infraestructuras que suministran de energía a nuestro país, el gasoducto Magreb-Europa, deje de dar servicio como consecuencia de un conflicto político entre Argelia (de donde procede el gas) y Marruecos (por donde pasa parte del trazado hasta llegar a España). A partir del lunes solo habrá conexión directa con el MedGaz, que enlaza directamente a Argelia con Almería.

El contratiempo llega justo en un momento de crisis energética, que afecta a la producción de la principal industria de Castellón, la azulejera. Según los cálculos de la patronal cerámica, Ascer, el 2021 acabará con una subida de precios del 140%, lo que ya empieza a tener efecto en un incremento de precios en sus productos.

La asociación que agrupa a los principales consumidores industriales españoles, GasIndustrial, considera que el corte de una de las dos grandes tuberías de suministro con Argelia no causará problemas de abastecimiento, pero sí puede suponer un nuevo repunte de los precios. Su presidenta, Verónica Rivière, mencionó que España «cuenta con seis plantas regasificadoras, más que otros países de nuestro entorno, por lo que no debería haber problemas».

Función

Estas plantas (la más próxima de ellas está en Sagunto) se dedican a recibir a buques metaneros que transportan el gas por vía marítima y lo conectan con la red nacional gasista al margen de gasoductos. Pese a que no se esperan cortes en el servicio, Rivière sí se pregunta «lo que habrá que pagar por este servicio», algo que dependerá de la ley de la oferta y la demanda en un momento con el precio disparado de esta fuente de energía, y con problemas en el tráfico marítimo desde la pandemia.

Al hilo de estas preocupaciones, desde Ascer manifestaron esta semana que en estos momentos «no hay barcos para hacer las rutas ni instalaciones suficientes para licuar, embarcar y gasificar». Tanto las fábricas de baldosas como las que producen esmaltes y fritas están consideradas como gasintensivas. Otro factor que puede incidir en el precio del gas es la llegada del invierno, época que concentra la mayoría del consumo del gas doméstico en España. 

Más demanda de barcos

Verónica Rivière detalló que en otros tiempos era más barato tener gas a través de barcos metaneros que vía gasoducto. Algo que no se da en este momento. Son muchos los países que necesitan incrementar sus reservas para hacer frente a sus necesidades domésticas e industriales, por lo que los costes aumentan. En el caso de Argelia, los viajes están garantizados, pero si se quiere romper la dependencia de España respecto a Argelia (la mitad del gas que llega actualmente viene de ese país) hay que contratar embarcaciones procedentes de otros países, y la competencia entre destinos anda más fuerte que nunca. El único resquicio para la esperanza es la posibilidad de que Rusia aumente su suministro a países como Alemania, lo que destensaría el mercado global.

Por otro lado, la organización Greenpeace hizo un acto de protesta ante la regasificadora de Sagunto, para denunciar las emisiones de CO2 que genera esta fuente hacia la atmósfera.

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