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El Periódico Mediterráneo

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DIFICULTADES EN UN ACTOR ESENCIAL DE LA ECONOMÍA

Castellón necesita 500 camioneros para evitar un colapso logístico

Castellón necesita 500 camioneros para evitar un colapso logístico

Imagen de transportistas en una carretera de Castellón.

Los primeros compases de la pandemia pusieron de manifiesto la importancia del sector del transporte de mercancías para evitar el desabastecimiento en los supermercados y permitir que la industria cerámica pudiera mantener su actividad pese a la enorme incertidumbre sanitaria. Pero los reconocimientos públicos no siempre van acompañados de una mejora en las condiciones económicas.

Una de las grandes preocupaciones tiene que ver con la ausencia de personal dispuesto a subirse a la cabina. La secretaria general de la Asociación Empresarial Castellonense de Transportes de Mercancías por Carretera (ACTM), Lara San Miguel, pone cifra a esta realidad. «Solo en Castellón faltan unos 500 conductores profesionales, algo que supone una amenaza en el funcionamiento de la cadena de suministro, el comercio, la economía, el empleo y el bienestar de la sociedad». Puede parecer un número escaso, pero hay que tener en cuenta que en toda la Comunitat los puestos vacantes son 2.000. Por tanto, solo Castellón copa el 25% de las peticiones. Calculan que el 40% de las empresas del territorio autonómico no pueden completar todas las vacantes.

Esta necesidad ya se puso de manifiesto meses atrás, pero la reivindicación cobra fuerza ante lo ocurrido en el Reino Unido, con falta de suministro de productos básicos al caer en picado el número de trabajadores por el brexit.

Desde Transportes Monfort, Manuel Monfort duda de que lleguen a verse imágenes de estantes de comercios vacías por aquí, si bien pone el acento en lo complicado que es contar con chóferes. «Muchos oficios cuentan con formación reglada y aportada desde las instituciones públicas, pero para ser camionero hay que acudir a las autoescuelas y recibir mucha formación específica, con un coste que puede alcanzar los 4.000 o 5.000 euros. Entre estos pasos, obtener los carnets C y C+E, la capacitación profesional (el conocido como CAP) o el ADR para llevar mercancías peligrosas» dijo.

"Recibir la formación de camionero en las autoescuelas puede tener un coste de 4.000 o 5.000 euros"

Manuel Monfort - Transportes Monfort

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La Federación Valenciana de Empresarios del Transporte y la Logística (FVET), en la que está integrada la asociación castellonense, reclama a las administraciones una serie de medidas excepcionales con el fin de tratar de evitar «una quiebra estructural».

Propuesta

La patronal de transportistas de Castellón propone adaptar una medida impulsada en Castilla-León que anime a contar con más camioneros. «Allí hay un proyecto piloto, que sufraga el 75% del coste de obtención de los permisos C y C+E y del CAP», mencionaron. Por el momento, la actuación más parecida en la provincia es la iniciativa del programa Castelló Crea, de modo que el Ayuntamiento de Castelló ha subvencionado parte del coste de la formación. La ACTM también impulsa cursos para obtener el CAP.

Buscarlos en el exterior

Por parte de la compañía Franpama de Vilafamés, José Ramón López reconoció que la problemática «es generalizada en el sector, y afecta especialmente a las empresas más pequeñas, aunque tanto en ellas como en las más grandes hay momentos en los que los vehículos se quedan parados al no tener conductores».

"La problemática es generalizada en el sector"

José Ramón López1 - Franpama

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Además de lo caro que resulta formarse, reconoció que también hay «un tema cultural, debido a lo duro que es pasar varios días fuera de casa». Ante esta encrucijada, «hay empresas que lanzan contingentes de ocupación», detalló, de modo que buscan a gente fuera de nuestras fronteras. Los conductores de Colombia o Venezuela son de los más demandados, «ya que por el idioma se adaptan con facilidad» tras ser contratados en origen, concluye López. 

El combustible ahoga al transporte, aún no recuperado del coronavirus

No todo el transporte funcionó a pleno rendimiento durante la pandemia, por lo que hubo numerosos ERTE y grandes caídas de la facturación, sobre todo entre aquellas empresas dedicadas a desplazar productos no esenciales. Cuando se están pagando los créditos ICO para seguir adelante, otra de las amenazas viene del fuerte incremento del coste de los combustibles. Un ascenso que desde la federación autonómica califican de «insoportable», que está «llegando a máximos históricos y ya supone un crecimiento de cerca del 23% con respecto al año anterior».

Desde Franpama explican que buena parte de su flota «consume de 35 a 37 litros por cada 100 kilómetros, y este incremento no es fácil de repercutir entre nuestros clientes». En Monfort también detallan que son las empresas del transporte las que tienen que asumir este sobrecoste. De ahí que la patronal autonómica pida actuaciones, ya que de lo contrario «cerrarán empresas» antes de fin de año.


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