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El Periódico Mediterráneo

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LA CRISIS DEL COVID DISPARA LA DEMANDA DE PRODUCTOS BÁSICOS

El Banco de Alimentos atiende a 5.500 personas más en un año

17.785 se benefician de la ayuda de la entidad, que reparte 1 millón de toneladas

Santiago Miralles, con los voluntarios del Banco de Alimentos, preparándose para la gran recogida. GABRIEL UTIEL

La crisis económica provocada por la pandemia del coronavirus ha obligado a casi 5.500 personas más en el último año a tener que recurrir al Banco de Alimentos de Castellón. Una entidad que llevará a cabo del 19 al 21 de noviembre la gran recogida, que volverá a ser en los supermercados, en lugar de virtual como el año pasado.

El presidente, Santiago Miralles, explica que la cantidad de alimentos repartidos se ha incrementado este año. En concreto, hasta el 30 de septiembre la oenegé lleva ya distribuidos 1.015.600 kilos, cuando en el mismo periodo del año pasado fueron 855.631.

Paralelamente, la cifra de personas que se ve forzada a recurrir a esta ayuda alimentaria se ha incrementado, pasando de 12.327 a 17.785 personas.

Así las cosas, Miralles cree que no será hasta a partir de 2023 cuando podremos dar superada esta situación. A su juicio, el problema es que hay una falta de conexión entre lo que demandan las empresas y la formación que las personas pueden ofrecer.

Solidaridad

Por ello, la solidaridad sigue siendo muy necesaria y campañas como la gran recogida son un ejemplo. En las últimas semanas, el Banco ha hecho un llamamiento a través de las redes sociales buscando voluntarios para este evento, sobre todo para colaborar en la capital de la Plana.

El año pasado, debido al covid, tuvo que hacerse de forma virtual y se recaudaron 200.000 euros (unos 200 kilos); este año se confía en rozar los 300.000 kilos: «Esperamos recaudar entre 282.000 y 292.000», manifestó Miralles, quien explica que el año pasado se recurrió a tarjetas virtuales al no poder tener el contacto físico en las superficies comerciales. Esta vez, se volverá a pedir la colaboración de la ciudadanía en forma de alimentos.

No obstante, a su juicio, «las colas del hambre tienen que desaparecer; lo ideal sería que las personas que precisan ayuda acudieran a las unidades de reparto y allí se les diera una tarjeta a canjear».

Por otro lado, Miralles anunció que este año se cumple el 25 aniversario del Banco de Alimentos en Castellón y tienen previsto celebrar un acto institucional para conmemorarlo. También quiso dar las gracias a la población de Castellón por su colaboración para paliar esta difícil situación. También destacó el apoyo de las empresas como UBE, Porcelanosa, Vidres, Esmalglass, entre otras por su solidaridad.  

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